Texto 1: Maitreya continuó: De esta manera, la tirantez entre suegro y yerno - Daksa y el Señor Siva - se mantuvo durante un considerable perÃodo de tiempo.
Texto 2: Cuando el Señor Brahma designó a Daksa como lÃder de los prajapatis, de los progenitores de la población, Daksa se envaneció enormemente.
Texto 3: Daksa organizó un sacrificio vajapeya, y adquirió una confianza excesiva en el respaldo del Señor Brahma. Después ejecutó otro gran sacrificio, denominado brhaspati-sava.
Texto 4: Procedentes de distintas partes del universo, muchos brahmarsis, grandes sabios, semidioses ancestrales y otros semidioses asistÃan a la celebración de sacrificio junto con sus esposas, que vestÃan sus mejores galas.
Texto 5-7: Sati, la casta dama hija de Daksa, escuchó las conversaciones de los habitantes del cielo acerca del gran sacrificio que su padre estaba celebrando. Volaban hacia el lugar del sacrificio y pasaban cerca de su residencia, procedentes de todas direcciones. Cuando vio a sus bellÃsimas esposas, cuyos ojos resplandecÃan de hermosura e iban vestidas con ropas de gala, adornadas con pendientes, collares y medallones, Sati se llenó de ansiedad y se dirigió a su esposo, el amo de los bhutas, con las siguientes palabras.
Texto 8: Sati dijo: Mi querido Señor Siva, tu suegro está ahora ejecutando grandes sacrificios, y todos los semidioses, invitados por él, se dirigen hacia allÃ. Si asà lo deseas, nosotros también podemos ir.
Texto 9: Estoy pensando en mis hermanas, que deben de haber ido con sus esposos a esa gran ceremonia de sacrificio para ver a sus familiares. Yo también deseo ponerme las alhajas que me dio mi padre, y asistir contigo a esa asamblea.
Texto 10: Allà deben de estar mis hermanas y las hermanas de mi madre con sus esposos, además de otros muchos familiares afectuosos, asà que, si voy, podré verles a todos, y podré ver las banderas al viento y el sacrificio que ejecutarán los grandes sabios. Mi querido esposo, todas estas razones me hacen estar muy ansiosa por ir.
Texto 11: El cosmos manifestado es una creación maravillosa, producto de la interacción de las tres modalidades materiales, es decir, de la energÃa externa del Señor Supremo. Tú conoces esa verdad perfectamente bien. Pero yo no soy más que una pobre mujer, y como sabes, no soy versada en esas cosas. Asà que quiero ver de nuevo el lugar en que nacÃ.
Texto 12: ¡Oh, no nacido! ¡Oh, tú, que tienes la garganta azul! No son solamente mis familiares los que se dirigen hacia allÃ, sino que también van otras mujeres, vestidas con lujosas ropas y muy bien adornadas, acompañadas por sus esposos y sus amistades. ¡Mira el cielo, qué bonito se ve con sus aviones blancos volando en grupos!
Texto* 13: ¡Oh, prÃncipe de los semidioses! ¿Cómo no se va a poner impaciente el cuerpo de una hija al escuchar que en la casa de su padre se está celebrando un acontecimiento festivo? Tal vez pienses que no he sido invitada, pero no hay nada de malo en ir a la casa de un amigo, del esposo, del maestro espiritual o del padre sin haber sido invitado.
Texto* 14: ¡Oh, inmortal Siva!, por favor, sé bueno conmigo y cumple mi deseo. Me has aceptado como la otra mitad de tu cuerpo; asà que, por favor, sé bueno conmigo y concédeme lo que te pido.
Texto 15: El gran sabio Maitreya dijo: Ante esas palabras de su querida esposa, el Señor Siva, el liberador de la colina Kailasa, contestó sonriendo, aunque al mismo tiempo recordó las hirientes y maliciosas palabras que Daksa pronunció ante los guardianes de los asuntos universales.
Texto 16: El gran señor contestó: Mi querida y hermosa esposa, tú has dicho que se puede ir a casa de un amigo sin haber sido invitado, lo cual es cierto, siempre y cuando el amigo no busque defectos a su huésped debido a la identificación con el cuerpo y acabe irritándose con él.
Texto 17: Aunque la educación, la austeridad, la riqueza, la belleza, la juventud y la herencia son las seis cualidades de las personas muy elevadas, el que se enorgullece de poseerlas se ciega, pierde la cordura y no es capaz de reconocer las glorias de grandes personalidades.
Texto 18: Aun cuando se trate de un pariente o de un amigo, no se debe visitar la casa de nadie que tenga la mente perturbada y que mire al huésped con el ceño fruncido y los ojos llenos de ira.
Texto 19: El Señor Siva continuó: Las heridas de las flechas de un enemigo no son tan dolorosas como las punzadas de las palabras crueles de un familiar, pues ese dolor continúa lacerando el corazón noche y dÃa.
Texto 20: Mi querida esposa de blanca tez; aunque Daksa tiene muchas hijas, está claro que tú eres su preferida, pero si vas a su casa no te honrará, debido a que eres mi esposa. Al contrario, te sentirás desgraciada por tu relación conmigo.
Texto 21: Aquel que actúa movido por el ego falso siempre está afligido, tanto mental como fÃsicamente, y no puede tolerar la opulencia de las personas autorrealizadas. Incapaz de alcanzar el nivel de autorrealización, siente tanta envidia por esas personas como los demonios por la Suprema Personalidad de Dios.
Texto 22: Mi querida y joven esposa, es cierto que los amigos y los familiares se intercambian saludos levantándose, dándose la bienvenida y ofreciéndose reverencias. Pero los que se han elevado al plano trascendental son inteligentes y ofrecen esas muestras de respeto a la Superalma, que está dentro del cuerpo, y no a la persona que se identifica con el cuerpo.
Texto 23: Yo estoy siempre ocupado en ofrecer reverencias al Señor Vasudeva en un estado de conciencia de Krsna pura. En ese estado de conciencia de Krsna, en que la conciencia es siempre pura, la Suprema Personalidad de Dios Vasudeva Se revela sin ningún tipo de cubierta.
Texto 24: Por lo tanto, no debes ir a ver a tu padre, aunque sea quien te dio el cuerpo, pues él y sus seguidores tienen envidia de mÃ. Por envidia, ¡oh, muy adorable Sati!, me ha insultado con palabras crueles a pesar de que soy inocente.
Texto 25: Si a pesar de mi consejo, decides ir, sin tener en cuenta mis palabras, no te aguarda un buen futuro. Tú eres muy digna de respeto, y el insulto de tu familiar equivaldrá a tu muerte inmediata.