Texto 1-3: En la etapa final de su vida, cuando vio que se estaba haciendo viejo, Maharaja Prthu, aquella gran alma que era rey del mundo, repartió toda la opulencia que habÃa adquirido entre las entidades vivientes de todas las especies, móviles e inmóviles. Dispuso que todos recibiesen pensiones conforme a los principios religiosos, y después de cumplir las órdenes de la Suprema Personalidad de Dios, en completa armonÃa con Él, dejó la Tierra, a la que se consideraba hija suya, en manos de sus hijos. Después, Maharaja Prthu abandonó a sus súbditos, que reprimÃan las lágrimas y los lamentos que les producÃa el dolor de verse separados del rey, y, acompañado de su esposa, se fue al bosque para ejecutar austeridades en soledad.
Texto 4: Tras retirarse de la vida familiar, Maharaja Prthu siguió estrictamente las regulaciones de la vida retirada y se sometió a rigurosas austeridades en el bosque. Se ocupó en esas actividades con la misma seriedad con que antes se habÃa ocupado en la dirección del gobierno y en sus conquistas.
Texto 5: En el tapo-vana, Maharaja Prthu a veces comÃa tallos y raÃces de plantas, otras veces comÃa fruta y hojas secas, y durante unas semanas sólo bebió agua. Por último, se mantuvo solamente con el aire que respiraba.
Texto 6: Siguiendo los principios de la vida en el bosque y los pasos de los grandes sabios y munis, Prthu Maharaja, durante el verano, se expuso a cinco tipos de métodos para aumentar el calor; en la estación de las lluvias se sometió a lluvias torrenciales, y en invierno permaneció dentro del agua sumergido hasta el cuello. Además, para dormir, simplemente se echaba en el suelo.
Texto 7: Maharaja Prthu se sometió a esas rigurosas austeridades a fin de controlar sus palabras y sus sentidos, abstenerse de emitir su semen, y controlar el aire vital dentro de su cuerpo. Hizo todo esto para satisfacer a Krsna. No tenÃa otro propósito.
Texto 8: Con esa rigurosa práctica de austeridades, Maharaja Prthu adquirió una estabilidad cada vez mayor en la vida espiritual, y se liberó por completo de los deseos de ocuparse en actividades fruitivas. También practicó ejercicios respiratorios para controlar la mente y los sentidos, y ese control le liberó por completo de todos los deseos de ocuparse en actividades fruitivas.
Texto 9: De ese modo, el mejor de los seres humanos, Maharaja Prthu, siguió el sendero de avance espiritual que Sanat-kumara le habÃa aconsejado. Es decir, adoró a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna.
Texto 10: De esta forma, Maharaja Prthu se ocupó por completo en servicio devocional, cumpliendo estrictamente las reglas y regulaciones conforme a principios establecidos, las veinticuatro horas del dÃa. Con ello, su amor y su devoción por la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, crecieron, llegando a ser fijos e inquebrantables.
Texto 11: Con la práctica continua del servicio devocional, Prthu Maharaja adquirió una mente trascendental, de modo que podÃa pensar constantemente en los pies de loto del Señor. Debido a ello, alcanzó la plenitud del desapego y la perfección del conocimiento, con el cual pudo trascender toda duda. De esa forma, se liberó de las garras del ego falso y del concepto material de la vida.
Texto 12: Cuando se liberó por completo del concepto corporal de la vida, Maharaja Prthu podÃa percibir la presencia del Señor Krsna en el corazón de todos como Paramatma. Estando en condiciones de recibir instrucciones directamente de Él, abandonó todas las prácticas de yoga y jñana. No tenÃa el menor interés en la perfección de esos sistemas, pues comprendió perfectamente que el servicio devocional a Krsna es el objetivo final de la vida, y que los yogis y jñanis, a menos que sientan atracción por las narraciones acerca de Krsna [krsna-katha], nunca podrán ver desaparecer sus conceptos ilusorios acerca de la existencia.
Texto 13: Con el paso del tiempo, cuando iba a abandonar el cuerpo, Prthu Maharaja fijó con firmeza su mente en los pies de loto de Krsna, y de esa forma, enteramente situado en el plano de brahma-bhuta, abandonó el cuerpo material.
Texto 14: Sentado en una determinada postura yóguica, Maharaja Prthu taponó las puertas de su ano con los talones, hizo presión con las pantorrillas, y poco a poco, fue llevando su aire vital hacia arriba, haciéndolo pasar desde el cÃrculo del ombligo hasta el corazón, y de ahà a la garganta. Finalmente, lo empujó hacia arriba, hasta el punto central del entrecejo.
Texto 15: De esta manera, Prthu Maharaja fue elevando poco a poco su aire vital hasta el orificio del cráneo, con lo cual perdió todo deseo de existencia material. Gradualmente fundió su aire vital con la totalidad del aire, su cuerpo, con la totalidad de la tierra, y el fuego contenido en su cuerpo, con la totalidad del fuego.
Texto 16: De esta forma, según las posiciones de las distintas partes de su cuerpo, Prthu Maharaja fundió las aperturas de los sentidos con el cielo, y los lÃquidos del cuerpo, como la sangre y diversas secreciones, con la totalidad del agua; fundió también la tierra con el agua, el agua con el fuego, el fuego con el aire, el aire con el cielo, y asà sucesivamente.
Texto 17: Amalgamó la mente con los sentidos, y éstos con los objetos de los sentidos, según sus respectivas posiciones; también amalgamó el ego material con la energÃa material total, el mahat-tattva.
Texto 18: Prthu Maharaja ofreció entonces toda la identificación falsa de la entidad viviente al controlador supremo de la energÃa ilusoria. Una vez libre de todas las identificaciones falsas que atrapan a la entidad viviente, mediante el conocimiento y el desapego, y con la fuerza espiritual de su servicio devocional, alcanzó la libertad. De este modo, situado en su posición constitucional consciente de Krsna, abandonó el cuerpo como un prabhu, aquel que controla sus sentidos.
Texto 19: La reina Arci, la esposa de Prthu Maharaja, acompañó a su esposo al bosque. Como era una reina, su cuerpo era muy delicado. Ella no merecÃa vivir en el bosque; aun asÃ, posó voluntariamente sus pies de loto en el áspero suelo del bosque.
Texto 20: Aunque no estaba acostumbrada a esas dificultades, la reina Arci siguió a su esposo en la práctica de los principios regulativos para vivir en el bosque como los grandes sabios. Se acostaba en el suelo y solamente comÃa frutas, flores y hojas; como no estaba hecha a esas actividades, estaba débil y delgada. Sin embargo, debido al placer que obtenÃa del servicio a su esposo, no sentÃa la menor dificultad.
Texto 21: Cuando vio que su esposo, que tan misericordioso habÃa sido con ella y con la Tierra, no mostraba signos de vida, la reina Arci se lamentó por un momento; después, levantó una pira ardiente en lo alto de un promontorio y puso encima el cuerpo de su esposo.
Texto 22: Después de esto, la reina ejecutó los ritos fúnebres necesarios y ofreció oblaciones de agua. Tras bañarse en el rÃo, ofreció reverencias a los semidioses que habitan en los sistemas planetarios del cielo. A continuación, caminó alrededor del fuego, y, pensando en los pies de loto de su esposo, entró en las llamas.
Texto* 23: Después de ver el acto de valentÃa de Arci, la casta esposa del gran rey Prthu, muchos miles de esposas de los semidioses, junto con sus esposos, ofrecieron oraciones a la reina, pues estaban muy satisfechas con ella.
Texto* 24: En esa ocasión los semidioses estaban en la cima de la montaña Mandara; sus esposas, derramando flores sobre la pira funeraria, hablaban entre ellas de la siguiente manera.
Texto 25: Las esposas de los semidioses dijeron: ¡Toda gloria a la reina Arci! Somos testigos de que la reina del rey Prthu, el emperador de todos los reyes del mundo, ha servido a su esposo con la mente, las palabras y el cuerpo, de la misma forma que la diosa de la fortuna sirve a la Suprema Personalidad de Dios, Yajñesa, Visnu.
Texto 26: Las esposas de los semidioses continuaron: Contemplad cómo, en virtud de sus inconcebibles actividades piadosas, Arci, la casta dama, sigue a su esposo en su ascensión hasta que se pierden de vista.
Texto 27: En el mundo material, todo ser humano tiene una vida corta, pero los que están ocupados en servicio devocional regresan al hogar, de vuelta a Dios, pues de hecho están en el sendero de la liberación. Nada hay que esas personas no puedan conseguir.
Texto 28: Todo aquel que en este mundo material se ocupa en actividades que requieren de gran esfuerzo, y que, después de obtener la forma humana de vida - que es una oportunidad para liberarse de las miserias - , emprende las difÃciles tareas de las actividades fruitivas, debe considerarse que vive engañado y que tiene envidia de su propio ser.
Texto 29: El gran sabio Maitreya continuó diciendo: Mi querido Vidura, cuando las esposas de los habitantes del cielo estaban hablando entre sà con esas palabras, la reina Arci llegó al planeta que habÃa alcanzado su esposo, Maharaja Prthu, la más elevada de las almas autorrealizadas.
Texto 30: Maitreya continuó: El más grande de todos los devotos, Maharaja Prthu, era muy poderoso, y tenÃa un carácter liberal, sublime y magnánimo. Te lo he descrito en la medida de lo posible.
Texto 31: Toda persona que describa con fe y determinación las caracterÃsticas del rey Prthu, ya sea leyendo o escuchando personalmente acerca de ellas, o ayudando a otros a hacerlo, alcanzará, sin duda alguna, el mismo planeta al que llegó Maharaja Prthu. En otras palabras, esa persona también regresa al hogar, a los planetas Vaikunthas, de vuelta a Dios.
Texto 32: Si el que escucha acerca de las caracterÃsticas de Prthu Maharaja es un brahmana, obtiene la perfección de los poderes brahmÃnicos; si es ksatriya, se convierte en rey del mundo; si es vaisya, llega a ser el señor de otros vaisyas y de muchos animales; y si es sudra, llega a ser el devoto más elevado.
Texto 33: No importa si se es hombre o mujer; todo el que escuche con gran respeto esta narración de Prthu Maharaja, será padre de muchos hijos, si no tiene hijos, y llegará a ser el más rico de los hombres, si no tiene dinero.
Texto 34: Además, el que escuche esta narración tres veces logrará una muy buena reputación, si no goza de consideración social, y si es inculto, se convertirá en un gran erudito. En otras palabras, escuchar las narraciones que tratan de Prthu Maharaja es tan auspicioso que aleja toda mala fortuna.
Texto 35: Quien escuche la narración de Prthu Maharaja puede volverse importante, aumentar la duración de su vida, elevarse a los planetas celestiales, y contrarrestar las contaminaciones de la era de Kali. Además, puede impulsar la causa de la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos y la liberación. Por consiguiente, desde todos los puntos de vista, a la persona materialista interesada en esas cosas se le aconseja que lea y escuche las narraciones acerca de la vida y personalidad de Prthu Maharaja.
Texto 36: Si un rey, deseoso de alcanzar la victoria y el poder, recita la narración de Prthu Maharaja tres veces antes de avanzar con su cuadriga, todos los reyes subordinados le entregarán todo tipo de impuestos espontáneamente en cuanto él se lo ordene, tal como hicieron con Maharaja Prthu.
Texto 37: Un devoto puro que esté ejecutando los diversos procesos del servicio devocional puede estar ya situado en la posición trascendental, completamente absorto en el estado de conciencia de Krsna, pero incluso él, en el desempeño de su servicio devocional, debe escuchar, leer y hacer que otros escuchen acerca de la personalidad y la vida de Prthu Maharaja.
Texto 38: El gran sabio Maitreya continuó: Mi querido Vidura, te he narrado lo mejor que he podido la historia de Prthu Maharaja, que enriquece nuestra actitud devocional. Todo el que aproveche esos beneficios, regresa también al hogar, de vuelta a Dios, como Maharaja Prthu.
Texto 39: Todo aquel que, diariamente y con gran reverencia y adoración, lea, cante y explique la historia de las actividades de Maharaja Prthu, llegará sin duda a adquirir una fe inquebrantable en los pies de loto del Señor, y verá aumentar su atracción por ellos. Los pies de loto del Señor son el barco con el que se puede atravesar el océano de la nesciencia.