bhagavad-dharmiṇaḥ sādhoḥ
śraddhayā yatataḥ sadā
bhaktir bhagavati brahmaṇy
ananya-viṣayābhavat
bhagavat-dharmiṇaḥ — el que ejecuta servicio devocional; sādhoḥ — del devoto; śraddhayā — con fe; yatataḥ — esforzándose; sadā — siempre; bhaktiḥ — devoción; bhagavati — a la Personalidad de Dios; brahmaṇi — el origen del Brahman impersonal; ananya-viṣayā — fijo con firmeza y sin desviación; abhavat — llegó a ser.
La palabra bhagavad-dharminah indica que en el proceso religioso que practicó Maharaja Prthu no había ningún tipo de aspiración. Como se afirma al principio del Srimad-Bhagavatam (1.1.2): dharmah projjhita-kaitavo 'tra: Los principios religiosos motivados, en realidad, no son más que un engaño. Viraraghava Ācarya ha explicado bhagavad-dharminah con las palabras nivrtta-dharmena, que se refieren a lo que no puede ser contaminado por aspiraciones materiales. En palabras de Srila Rupa Gosvami:
anyabhilasita-sunyam
jñana-karmady-anavrtam
anukulyena krsnanu-
silanam bhaktir uttama
Cuando una persona que no está inspirada en deseos materiales ni contaminada por los procesos de la actividad fruitiva y la especulación empírica, se ocupa por entero en el servicio del Señor con una actitud favorable, su servicio recibe el nombre de bhagavad-dharma, o servicio devocional puro. La palabra brahmani de este verso no se refiere al Brahman impersonal. El Brahman impersonal es un aspecto subordinado de la Suprema Personalidad de Dios; los adoradores del Brahman impersonal desean fundirse en su refulgencia; por consiguiente, no se les puede considerar seguidores del bhagavad-dharma. Después de deseñgañarse en el disfrute de la materia, el impersonalista puede desear fundirse en la existencia del Señor, pero el devoto puro del Señor no tiene ese deseo. Por esa razón, el devoto puro es el verdadero bhagavad-dharmi.
Este verso deja bien claro que Maharaja Prthu nunca fue un adorador del Brahman impersonal, sino que en todo momento fue un devoto puro de la Suprema Personalidad de Dios. Bhagavati brahmani se refiere a aquel que se ocupa en el servicio devocional de la Suprema Personalidad de Dios. Al devoto, que no tiene interés en fundirse en el Brahman impersonal, se le revela de un modo natural el conocimiento acerca de ese Brahman. Gracias a sus actividades de servicio devocional, Maharaja Prthu pudo alcanzar una posición estable y firme en el desempeño de las actividades devocionales sin tener que recurrir ni al karma, ni al jñana, ni al yoga.