ahiḿsā satyam asteyaḿ
yāvad-artha-parigrahaḥ
brahmacaryaḿ tapaḥ śaucaḿ
svādhyāyaḥ puruṣārcanam
ahiṁsā — no violencia; satyam — veracidad; asteyam — abstenerse de robar; yāvat-artha — tanto como sea necesario; parigrahaḥ — poseer; brahmacaryam — celibato; tapaḥ — austeridad; śaucam — limpieza; sva-adhyāyaḥ — estudio de los Vedas; puruṣa-arcanam — adoración de la Suprema Personalidad de Dios.
La palabra purusarcanam de este verso significa adorar a la Suprema Personalidad de Dios, especialmente la forma del Señor Krsna. En la Bhagavad-gita, Arjuna confirma que Krsna es el purusa original, la Personalidad de Dios, purusam sasvatam. Por consiguiente, en la práctica del yoga no solamente hay que concentrar la mente en la persona de Krsna; también hay que adorar diariamente la forma o Deidad de Krsna.
El brahmacari practica celibato, controlando su vida sexual. No se puede disfrutar de una vida sexual irrestricta y practicar yoga; eso es no tener verg&uenza. Supuestos yogis anuncian que podemos seguir disfrutando como queramos y, al mismo tiempo, volvernos yogis, pero eso está completamente desautorizado. Aquí se explica muy claramente que hay que guardar celibato. Brahmacaryam significa llevar una vida simple en relación con el Brahman, una vida completamente consciente de Krsna. Los que son demasiado adictos a la vida sexual, no pueden seguir las regulaciones que les volverán conscientes de Krsna. La vida sexual debe limitarse a las personas casadas. La persona casada que restringe su vida sexual también recibe el nombre de brahmacari.
La palabra asteyam también es muy importante para un yogi. Asteyam significa «abstenerse de robar». En el sentido más amplio, todo aquel que acumula más de lo que necesita es un ladrón. Según el comunismo espiritual, nadie puede poseer más de lo que necesita para su mantenimiento personal. Ésa es la ley de la naturaleza. Cualquiera que acumule más dinero o más posesiones de las que necesita, es un ladrón, y el que simplemente acumula riquezas y no sacrifica ni adora a la Personalidad de Dios con ellas, es un gran ladrón.
Svadhyayah significa «leer las Escrituras védicas autorizadas». Incluso aquel que, sin ser consciente de Krsna, practica el sistema de yoga, debe leer Escrituras védicas auténticas, para poder entender. La ejecución del yoga no es suficiente por sí sola. Narottama dasa Thakura, un gran devoto y acarya de la sampradaya gaudiya-vaisnava, dice que todas las actividades espirituales deben entenderse en función de tres fuentes: las personas santas, las Escrituras auténticas y el maestro espiritual. Esas tres guías son muy importantes para progresar en la vida espiritual. El maestro espiritual recomienda obras fidedignas para la práctica del yoga del servicio devocional, y, personalmente, basa todo lo que dice en referencias de las Escrituras. Por eso, para ejecutar yoga es necesario leer las Escrituras auténticas. Practicar yoga sin leer esas Escrituras no es más que una pérdida de tiempo.