nāradaḥ prāha munaye
sarasvatyās taṭe nṛpa
dhyāyate brahma paramaḿ
vyāsāyāmita-tejase
nāradaḥ — el gran sabio Nārada; prāha — instruyó; munaye — al gran sabio; sarasvatyāḥ — del río Sarasvatī; taṭe — en la ribera; nṛpa — ¡oh, Rey!; dhyāyate — al meditativo; brahma — Verdad Absoluta; paramam — el Supremo; vyāsāya — a Śrīla Vyāsadeva; amita — ilimitado; tejase — al poderoso.
En el Quinto Capítulo del Primer Canto del Srimad-Bhagavatam, Narada instruyó al gran sabio Vyasadeva de la siguiente manera:
atho maha-bhaga bhavan amogha-drk
suci-sravah satya-rato dhrta-vratah
urukramasyakhila-bandha-muktaye
samadhinanusmara tad vicestitam
“Oh, filósofo pío y muy afortunado!, tu nombre y tu fama son universales, y tú estás fijo en la Verdad Absoluta con un carácter inmaculado y una visión infalible. Yo te pido que medites en las actividades de la Personalidad de Dios, las cuales no tienen paralelo”.
Así que en la sucesión discipular del Brahma-sampradaya no se descuida la práctica de la meditación yoga. Pero debido a que los devotos son bhakti-yogis, ellos no se toman la molestia de meditar en el Brahman impersonal; como se indica aquí, ellos meditan en brahma paramam, o el Brahman Supremo. La comprensión Brahman comienza con la refulgencia impersonal, pero mediante el progreso adicional de dicha meditación tienen lugar la manifestación del Alma Suprema, la comprensión Paramatma. Y al progresar más, se establece la comprensión de la Suprema Personalidad de Dios. Sri Narada Muni, como maestro espiritual de Vyasadeva, conocía muy bien la posición de éste, y, en consecuencia, certificó las cualidades de Srila Vyasadeva diciendo que estaba fijo en la Verdad Absoluta con gran voto, etc. Narada aconsejó la meditación en las actividades trascendentales del Señor. El Brahman impersonal no tiene actividades, pero la Personalidad de Dios tiene muchas actividades, y todas ellas son trascendentales, sin vestigio alguno de cualidades materiales. Si las actividades del Brahman Supremo fueran actividades materiales, entonces Narada no le hubiera aconsejado a Vyasadeva que meditara en ellas. Y el param brahma es el Señor Sri Krsna, tal como se confirma en la Bhagavad-gita. En el Capítulo Diez de la Bhagavad-gita, cuando Arjuna entendió la verdadera posición del Señor Krsna, se dirigió a Él con las siguientes palabras:
param brahma param dhama
pavitram paramam bhavan
purusam sasvatam divyam
adi-devam ajam vibhum
ahus tvam rsayah sarve
devarsir naradas tatha
asito devalo vyasah
svayam caiva bravisi me
Arjuna resumió el propósito de la Bhagavad-gita mediante su perfecta comprensión del Señor Krsna, y, así pues, dijo: “Mi querida Personalidad de Dios, Tú eres la Suprema Verdad Absoluta, la Persona Original que pose la forma eterna de bienaventuranza y conocimiento, y esto lo confirma Narada, Asita, Devala y Vyasadeva; y, por encima de todo, Tu misma persona también lo ha confirmado” (Bg.10.12-13).
Cuando Vyasadeva fijó la mente a través de la meditación, lo hizo mediante el trance del bhakti-yoga,y de hecho vio a la Persona Suprema en contraposición con maya, la energía ilusoria. Como discutimos anteriormente, la maya, o ilusión, de l Señor, es también una representación, debido a que maya no existe sin el Señor. La oscuridad no es independiente de la luz. Sin luz, nadie puede conocer la contraposición de la oscuridad. Sin embargo, esta maya, o ilusión, no puede dominar a la Suprema Personalidad de Dios, sino que permanece aparte de Él (apasrayam).
Por consiguiente, la perfección de la meditación consiste en percibir y entender a la Personalidad de Dios junto con Sus actividades trascendentales. La meditación en el Brahman impersonal es un asunto dificultoso para el que medita, tal como se confirma en la Bhagavad-gita (12.5): kleso 'dhikataras tesam avyaktasakta-cetasam.