sūta uvāca
ity upāmantrito rājñā
guṇānukathane hareḥ
hṛṣīkeśam anusmṛtya
prativaktuḿ pracakrame
sūtaḥ uvāca — Sūta Gosvāmī dijo; iti — así pues; upāmantritaḥ — siendo pedido; rājñā — por el Rey; guṇa-anukathane — en describir los atributos trascendentales del Señor; hareḥ — de la Personalidad de Dios; hṛṣīkeśam — el amo de los sentidos; anusmṛtya — recordando debidamente; prativaktum — sólo para responder; pracakrame — ejecutó los preparativos.
Mientras los devotos del Señor dan discursos y describen los atributos trascendentales del Señor, no piensan que pueden hacer algo independientemente. Ellos creen que sólo pueden hablar lo que les induce a hablar el Señor Supremo, el amo de los sentidos. Los sentidos del ser individual no son suyos propios; el devoto sabe que esos sentidos le pertenecen al Señor Supremo, y que pueden ser debidamente utilizados cuando se emplean para servicio del Señor. Los sentidos son instrumentos, y los elementos son ingredientes, todos provistos por el Señor; en consecuencia, cualquier cosa que un individuo pueda hacer, hablar, ver, etc., se encuentra únicamente bajo la dirección del Señor. La Bhagavad-gita (15.15) confirma esto: sarvasya caham hrdi sannivisto mattah smrti jñanam apohanam ca. Nadie puede actuar libre e independientemente, y por eso siempre se debe buscar el permiso del Señor para actuar, comer o hablar; y, por la bendición del Señor, todo lo que un devoto hace está más allá de los principios de los cuatro defectos típicos del alma condicionada.