विचिकित्सितमेतन्मे ब्रवीतु भगवान्यथा ।
शाब्दे ब्रह्मणि निष्णातः परस्मिंश्च भवान्खलु ॥१०॥

vicikitsitam etan me

bravītu bhagavān yathā

śābde brahmaṇi niṣṇātaḥ

parasmiḿś ca bhavān khalu

vicikitsitam — pregunta producto de la duda; etat — esta; me — de mí; bravītu — tan sólo aclara; bhagavān — poderoso como el Señor; yathā — tanto como; śābde — sonido trascendental; brahmaṇi — la literatura védica; niṣṇātaḥ — plenamente iluminado; parasmin — en la trascendencia; ca — también; bhavān — tu buena persona; khalu — en realidad.


Texto

Ten la bondad de aclarar todas estas preguntas producto de la duda, pues tú no sólo eres sumamente entendido en las Escrituras védicas y autorrealizado en la trascendencia, sino que también eres un gran devoto del Señor, y, por lo tanto, eres prácticamente igual que la Personalidad de Dios.

Significado

En la Brahma-samhita se dice que la Suprema Verdad Absoluta, Govinda, la Personalidad de Dios, aunque no tiene igual, se expande de un modo infalible por medio de formas innumerables que son diferentes entre sí, y aunque Él es la persona original, aun así se mantiene joven, con una energía juvenil permanente. Él es muy difícil de conocer mediante el simple aprendizaje de la ciencia trascendental de los Vedas, pero es muy fácilmente comprendido por Sus devotos puros.

Las expansiones de las diferentes formas del Señor - tales como de Krsna a Baladeva Saṅkarsana, de Saṅkarsana a Vasudeva, de Vasudeva a Aniruddha, de Aniruddha a Pradyumna, y luego a un segundo Saṅkarsana, y de Él a los Narayana purusavataras, e infinidad de otras formas, las cuales se asemejan al flujo constante de las incontables olas de un río - son todas idénticas. Ellas son como lámparas de igual poder, cada una de las cuales ha sido encendida por otra. Así es la potencia trascendental del Señor. Los Vedas dicen que Él es tan completo, que aunque toda la identidad completa emana de Él, no obstante Él permanece como el mismo todo completo (purnasya purnam adaya purnam evavasisyate). Así pues, el concepto material que acerca del Señor produzca el especulador mental, no tiene ninguna calidez; Él siempre permanece como un misterio para el estudioso mundano, aunque éste sea sumamente entendido en materia de Escrituras védicas (vedesu durlabham adurlabham atma-bhaktau). Por consiguiente, para los eruditos entendidos, filósofos o científicos mundanos, el Señor se encuentra más allá del límite de la concepción. Los devotos puros lo pueden entender con facilidad, porque el Señor declara en la Bhagavad-gita (18.45) que, después de superar la etapa del conocimiento, cuando uno es capaz de dedicarse al servicio devocional del Señor, sólo entonces puede uno conocer la verdadera naturaleza del Señor. Uno no puede tener una concepción clara acerca del Señor o de Su santo nombre, fama, atributos, pasatiempos, etc., a menos que esté dedicado a Su amoroso servicio trascendental. La declaración de la Bhagavad-gita de que en primer lugar uno debe entregarse al Señor, libre de todas las demás ocupaciones, significa que uno debe volverse un devoto puro e incondicional del Señor. Sólo entonces puede uno conocerlo a Él por la fuerza del servicio devocional.

Maharaja Pariksit admitió en el verso anterior que el Señor les resulta incomprensible incluso a los más eminentes eruditos entendidos. ¿Por qué, entonces, le pedía de nuevo a Sukadeva Gosvami que le aclarara el conocimiento insuficiente que tenía acerca del Señor? La razón es clara. Sukadeva Gosvami no sólo era sumamente entendido en materia de Escrituras védicas, sino que además era una gran alma autorrealizada y un poderoso devotos del Señor. La Personalidad de Dios Sri Ramacandra trató de construir un puente sobre el océano Índico para llegar a la isla de Laṅka, pero Sri Hanumanji, el devoto puro de la Personalidad de Dios, pudo atravesar el océano con sólo saltarlo. El Señor es tan misericordioso con Su devoto puro, que presenta a éste como si fuera más poderoso que Él Mismo. El Señor manifestó ser incapaz de salvar a Durvasa Muni, aunque el Muni era tan poderoso, que, bajo condiciones materiales, pudo llegar directamente a donde se encontraba el Señor. Pero a Durvasa Muni lo salvó Maharaja Ambarisa, un devoto del Señor. Luego el devoto del Señor no sólo es más poderoso que el Señor, sino que, además, el adorar al devoto se considera más eficaz que la adoración directa del Señor (mad-bhakta-pujabhyadhika).

Se concluye, entonces, que un devoto interesado debe acudir primero a un maestro espiritual que, además de estar bien versado en las Escrituras védicas, sea un gran devoto que tenga una verdadera comprensión acerca del Señor y Sus diferentes energías. Sin la ayuda de esa clase de maestro espiritual devoto, uno no puede progresar en la ciencia trascendental del Señor. Y un maestro espiritual genuino como Sukadeva Gosvami no habla acerca del Señor únicamente en relación con Sus potencias internas, sino que también explica cómo Él se relaciona con Sus potencias externas.

Los pasatiempos del Señor en el ámbito de la potencia interna se exhiben en Sus actividades en Vrndavana, pero Sus obras potenciales externas las dirige en Sus aspectos de Karanarnavasayi Visnu, Garbhodakasayi Visnu y Ksirodakasayi Visnu. Srila Visvanatha Cakravarti les ofrece su buen consejo a los vaisnavas interesados, cuando les dice que no deben estar únicamente interesados en oír hablar acerca de las actividades del Señor (como el rasa-lila), sino que deben además estar profundamente interesados en los pasatiempos que Él realiza en Sus aspectos de los purusavataras, en relación con el srsti-tattva, las funciones de la creación, siguiendo los ejemplos de Maharaja Pariksit, el discípulo ideal, y Sukadeva Gosvami, el maestro espiritual ideal.