ulūkhalāńghrer upari vyavasthitaḿ

markāya kāmaḿ dadataḿ śici sthitam

haiyańgavaḿ caurya-viśańkitekṣaṇaḿ

nirīkṣya paścāt sutam āgamac chanaiḥ

ulūkhala-aṅghreḥ — del mortero en que se molían las especias, que se guardaba boca abajo; upari — en la parte de arriba; vyavasthitam — Kṛṣṇa estaba sentado; markāya — a un mono; kāmam — cuanto Le placía; dadatam — dar partes; śici sthitam — que estaba en la vasija de mantequilla colgada del techo; haiyaṅgavam — mantequilla y otros productos lácteos; caurya-viśaṅkita — como había robado, miraban llenos de ansiedad en todas direcciones; īkṣaṇam — cuyos ojos; nirīkṣya — por ver esas actividades; paścāt — por detrás; sutam — a su hijo; āgamat — ella llegó; śanaiḥ — muy despacio, con sigilo.


Texto

Krsna, en ese momento, estaba sentado sobre un mortero de madera vuelto del revés. Sobre el mortero de moler especias, Krsna repartía yogur, mantequilla y otros productos lácteos entre los monos a Su entera satisfacción. Como había robado, no dejaba de mirar a Su alrededor lleno de ansiedad, sospechando que Su madre podría castigarle. Madre Yasoda, al verle, se Le acercó por detrás con gran sigilo.

Significado

Madre Yasoda pudo hallar a Krsna siguiendo el rastro que dejaban Sus pies manchados de mantequilla. Al ver que Krsna estaba robando mantequilla, no pudo menos que sonreír. Además, unos cuervos que habían entrado en la habitación salieron de allí espantados. De ese modo, madre Yasoda encontró a Krsna robando mantequilla y mirando en todas direcciones lleno de ansiedad.