pūtanā loka-bāla-ghnī

rākṣasī rudhirāśanā

jighāḿsayāpi haraye

stanaḿ dattvāpa sad-gatim

kiḿ punaḥ śraddhayā bhaktyā

kṛṣṇāya paramātmane

yacchan priyatamaḿ kiḿ nu

raktās tan-mātaro yathā

pūtanā — Pūtanā, la rākṣasī profesional; loka-bāla-ghnī — que solía matar niños humanos; rākṣasī — la demonia; rudhira-aśanā — cuyo único deseo era beber sangre; jighāṁsayā — con el deseo de matar a Kṛṣṇa (por envidia de Kṛṣṇa y por haber recibido la instrucción de Kaṁsa); api — aun así; haraye — a la Suprema Personalidad de Dios; stanam — el pecho; dattvā — tras ofrecer; āpa — obtuvo; sat-gatim — la posición más elevada de la existencia espiritual; kim — qué decir de; punaḥ — de nuevo; śraddhayā — con fe; bhaktyā — por devoción; kṛṣṇāya — al Señor Kṛṣṇa; paramātmane — que es la Persona Suprema; yacchan — ofrecer; priya-tamam — lo más querido; kim — algo; nu — en verdad; raktāḥ — aquellas que sienten apego; tat-mātaraḥ — las cariñosas madres de Kṛṣṇa (que ofrecían sus pechos al bebé); yathā — exactamente como.


Texto

Putana estaba siempre obsesionada con el deseo de beber sangre de niños humanos, y, con ese deseo, trató de matar a Krsna; sin embargo, por haber ofrecido su pecho al Señor, alcanzó el bien más elevado. ¿Qué puede decirse entonces de las gopis mayores, que sentían devoción natural por Krsna y que, con cariño de madres, Le ofrecieron sus senos para que mamase, o Le ofrecieron las prendas de amor que una madre ofrece a su hijo?

Significado

Putana no sentía cariño alguno por Krsna; al contrario, sentía envidia y deseaba matarle. A pesar de todo, y debido a que, con conocimiento o sin él, ofreció al Señor su pecho, alcanzó el bien más elevado de la vida. Pero las ofrendas de los devotos que se sienten atraídos por Krsna con actitud de amor paternal siempre son sinceras. A la madre le gusta ofrecer algo a su hijo con amor y cariño; en ella no hay envidia. Podemos, pues, hacer un análisis comparativo. Si Putana, por hacer una ofrenda a Krsna con envidia y sin ser consciente de ello, alcanzó una perfección tan elevada en la vida espiritual, ¿qué puede decirse entonces de madre Yasoda y las demás gopis, que sirvieron a Krsna con tanto amor y tanto cariño, ofreciéndolo todo para satisfacerle? Las gopis alcanzaron sin más la perfección más elevada. Por eso, Sri Caitanya Mahaprabhu recomendó el amor de las gopis, ya sea con cariño maternal o con sentimientos de amor conyugal, afirmando que es la perfección más elevada de la vida (ramya kacid upasana vrajavadhu-vargena ya kalpita).