kalevaraḿ paraśubhiś
chittvā tat te vrajaukasaḥ
dūre kṣiptvāvayavaśo
nyadahan kāṣṭha-veṣṭitam
kalevaram — el gigantesco cuerpo de Pūtanā; paraśubhiḥ — con ayuda de hachas; chittvā — después de cortar en pedazos; tat — ese (cuerpo); te — todos aquellos; vraja-okasaḥ — habitantes de Vraja; dūre — a una gran distancia; kṣiptvā — tras arrojar; avayavaśaḥ — las partes del cuerpo, trozo por trozo; nyadahan — redujeron a cenizas; kāṣṭha-veṣṭitam — cubiertos de madera.
La costumbre es que, después de matar a una serpiente, su cuerpo sea cortado en pedazos, por temor a que el contacto con el aire le devuelva la vida. No basta con matar a la serpiente; una vez muerta, hay que cortarla en pedazos y quemarla. De ese modo, no habrá más peligro. Putana era como una gran serpiente, de modo que los pastores de vacas, tomando esas mismas precauciones, redujeron su cuerpo a cenizas.