nūnaḿ batarṣiḥ sañjāto
yogeśo vā samāsa saḥ
sa eva dṛṣṭo hy utpāto
yad āhānakadundubhiḥ
nūnam — ciertamente; bata — ¡oh, amigos míos!; ṛṣiḥ — una gran persona santa; sañjātaḥ — se ha vuelto; yoga-īśaḥ — un maestro del poder místico; vā — o; samāsa — se ha vuelto; saḥ — él (Vasudeva); saḥ — eso; eva — en verdad; dṛṣṭaḥ — ha sido visto (por nosotros); hi — debido a; utpātaḥ — clase de perturbación; yat — la cual; āha — predijo; ānakadundubhiḥ — Ānakadundubhi (otro nombre de Vasudeva).
Este verso ilustra la diferencia entre los ksatriyas y los inocentes vaisyas. Analizando la situación política, Vasudeva supo prever lo que iba a ocurrir, mientras que a Nanda Maharaja, el rey de los agricultores, sólo se le ocurrió pensar que Vasudeva era una gran persona santa y que había adquirido poderes místicos. De hecho, Vasudeva dominaba todos los poderes místicos. Si no fuera así, no podría haber sido padre de Krsna. Pero su predicción de las calamidades que iban a ocurrir en Vraja se basaba en el análisis de las actividades políticas de Kamsa. Fue por eso que advirtió a Nanda Maharaja que debía tomar precauciones, pero Nanda Maharaja pensó que su predicción se basaba en algún maravilloso poder místico. Con los poderes místicos que se obtienen de la práctica del hatha-yoga es posible estudiar y entender el futuro.