sa talpāt tūrṇam utthāya

kālo 'yam iti vihvalaḥ

sūtī-gṛham agāt tūrṇaḿ

praskhalan mukta-mūrdhajaḥ

saḥ — él (el rey Kaṁsa); talpāt — de la cama; tūrṇam — a toda prisa; utthāya — levantarse; kālaḥ ayam — he aquí a mi muerte, el tiempo supremo; iti — de ese modo; vihvalaḥ — obsesionado; sūtī-gṛham — a la sala en que había tenido lugar el parto; agāt — fue; tūrṇam — sin demora; praskhalan — soltándose; mukta — se había abierto; mūrdha-jaḥ — el cabello de su cabeza.


Texto

Kamsa saltó inmediatamente de la cama, pensando: «¡He aquí a Kala, el supremo factor tiempo, que ha nacido para matarme!». Obsesionado con esta idea, sin siquiera peinarse, Kamsa acudió inmediatamente al lugar en que había nacido el niño.

Significado

Es significativa la palabra kalah. Aunque el niño había nacido para matar a Kamsa, Kamsa pensó que ningún momento sería más adecuado para matar a aquel niño y así salvarse. Kala es, en realidad, el nombre que recibe la Suprema Personalidad de Dios cuando adviene con la intención única de matar. Cuando Krsna adoptó la forma universal, Arjuna Le preguntó: «¿Quién eres Tú?», y el Señor Se presentó diciendo que era kala, la personificación de la muerte. Es ley natural que, tan pronto como hay un aumento indeseable de población, kala se manifiesta, y la Suprema Personalidad de Dios dispone la destrucción en masa de la población por medio de la guerra, la peste, el hambre, etc. Cuando eso ocurre, hasta los líderes políticos ateos van la iglesia, la mezquita o el templo para pedir la protección de Dios o de los dioses y dicen sumisamente: «Si Dios así lo desea». Antes de que se llegue a esos extremos, no hacen el más mínimo caso a Dios; no se interesan en conocer a Dios ni saber cuáles son Sus deseos, pero, cuando aparece kala, dicen: «Si Dios así lo desea». La muerte no es más que un aspecto del supremo kala, la Suprema Personalidad de Dios. En el momento de la muerte, los ateos tienen que humillarse ante ese kala supremo, y la Suprema Personalidad de Dios les arrebata todas sus posesiones (mrtyuh sarva-haras caham) y les obliga a recibir otro cuerpo (tatha dehantara-praptih). Esto no lo saben los ateos, o, si lo saben, lo pasan por alto para poder continuar con su vida normal. El movimiento para la conciencia de Krsna está tratando de enseñarles que, aunque durante unos años hagan el papel de grandes protectores, de grandes vigilantes, cuando la muerte, kala, se manifieste, tendrán que recibir otro cuerpo conforme a las leyes de la naturaleza. Pero ellos, en su ignorancia, pierden el tiempo en su inútil ocupación de perros guardianes, y no tratan de alcanzar la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios. Aprapya mam nivartante mrtyu-samsara-vartmani, dicen claramente las Escrituras: Sin conciencia de Krsna, nos condenamos a permanecer en el ciclo de nacimientos y muertes, sin saber lo que nuestra próxima vida nos deparará.