mā śocataḿ mahā-bhāgāv
ātmajān sva-kṛtaḿ bhujaḥ
jāntavo na sadaikatra
daivādhīnās tadāsate
mā śocatam — por favor, no estéis afligidos (por lo que ocurrió en el pasado); mahā-bhāgau — ¡oh, vosotros, que sois afortunados y sabios en conocimiento espiritual!; ātmajān — por vuestros hijos; sva-kṛtam — sólo debido a sus propios actos; bhujaḥ — que están sufriendo; jāntavaḥ — todas las entidades vivientes; na — no; sadā — siempre; ekatra — en un lugar; daiva-adhīnāḥ — que están bajo el control de la providencia; tadā — desde ahora; āsate — viven.
Kamsa se dirigió a su hermana y a su cuñado con la palabra maha-bhagau porque, aunque él había matado a todos sus hijos humanos, habían sido padres de la diosa Durga. Como Devaki había llevado a Durgadevi en el vientre, Kamsa alabó tanto a Devaki como a su esposo. Los asuras son muy devotos de las diosas Durga, Kali, etc., y Kamsa, realmente sorprendido, supo reconocer entonces la elevada posición de su hermana y de su cuñado. Durga, ciertamente, no está sometida a las leyes de la naturaleza, pues ella misma es quien controla esas leyes. Los seres vivos comunes, sin embargo, se hallan bajo el control de esas leyes (prakrteh kriyamanani gunaih karmani sarvasah). Por esa razón, a ninguno se nos permite vivir juntos durante mucho tiempo. Con esas palabras, Kamsa trataba de tranquilizar a su hermana y a su cuñado.