iti prabhāṣya taḿ devī
māyā bhagavatī bhuvi
bahu-nāma-niketeṣu
bahu-nāmā babhūva ha
iti — de este modo; prabhāṣya — dirigirse; tam — a Kaṁsa; devī — la diosa Durgā; māyā — Yogamāyā; bhagavatī — que posee un poder inmenso, comparable al de la Suprema Personalidad de Dios; bhuvi — en la superficie de la Tierra; bahu-nāma — de diversos nombres; niketeṣu — en diversos lugares; bahu-nāmā — diversos nombres; babhūva — fue; ha — en verdad.
En Calcuta, la diosa Durga recibe el nombre de Kali; en Bombay es Mumbadevi; en Varanasi, Annapurna; en Cuttack, Bhadrakali; y en Ahmedabad, Bhadra. Es decir, en distintos lugares se la conoce con distintos nombres. Sus devotos reciben el nombre de saktas, adoradores de la energía de la Suprema Personalidad de Dios, mientras que quienes adoran a la Suprema Personalidad de Dios mismo reciben el nombre de vaisnavas. Los vaisnavas están destinados a ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, en el mundo espiritual, mientras que los saktas están destinados a vivir en el mundo material disfrutando de diversos tipos de felicidad material. En el mundo material, la entidad viviente tiene que recibir toda clase de cuerpos. Bhramayan sarva-bhutani yantrarudhani mayaya (Bg. 18.61). En función del deseo de la entidad viviente, Yogamaya, Maya, la diosa Durga, le ofrece un determinado tipo de cuerpo, definido con el nombre de yantra, máquina. Pero las entidades vivientes que se elevan al mundo espiritual ya no regresan a la prisión que son los cuerpos materiales (tyaktva deham punar janma naiti mam eti so 'rjuna). Las palabras janma na eti indican que esas entidades vivientes permanecen en sus cuerpos espirituales originales para disfrutar de la compañía de la Suprema Personalidad de Dios en las moradas trascendentales de Vaikuntha y Vrndavana.