nanda-vrajaḿ śaurir upetya tatra tān

gopān prasuptān upalabhya nidrayā

sutaḿ yaśodā-śayane nidhāya tat-

sutām upādāya punar gṛhān agāt

nanda-vrajam — a la aldea o la casa de Nanda Mahārāja; śauriḥ — Vasudeva; upetya — al llegar; tatra — allí; tān — todos los habitantes; gopān — los pastores de vacas; prasuptān — estaban profundamente dormidos; upalabhya — entender eso; nidrayā — con sueño profundo; sutam — el hijo (el hijo de Vasudeva); yaśodā-śayane — en la cama donde dormía madre Yaśodā; nidhāya — acostar; tat-sutām — a su hija; upādāya — recoger; punaḥ — de nuevo; gṛhān — a su propia casa; agāt — regresó.


Texto

Al llegar a casa de Nanda Maharaja, Vasudeva vio que todos los pastores de vacas estaban profundamente dormidos. Entonces acostó a su hijo en la cama de Yasoda y, llevándose a la hija de ésta, que era una expansión de Yogamaya, regresó a su morada, la prisión de Kamsa.

Significado

Vasudeva sabía muy bien que Kamsa mataría a aquella niña tan pronto como la encontrase en la prisión, pero, para proteger a su propio hijo, tenía que matar a la hija de su amigo. Aunque Nanda Maharaja era amigo suyo, y aunque sabía perfectamente lo que hacía, el profundo cariño y el apego que sentía por su hijo le llevaron a actuar de esa forma. Srila Visvanatha Cakravarti Thakura dice que no se puede culpar a alguien que, para proteger a su propio hijo, sacrifica el de otro. Por otra parte, no es correcto acusar a Vasudeva de falta de sensibilidad, puesto que sus acciones fueron impulsadas por la fuerza de Yogamaya.