sa tvaḿ ghorād ugrasenātmajān nas

trāhi trastān bhṛtya-vitrāsa-hāsi

rūpaḿ cedaḿ pauruṣaḿ dhyāna-dhiṣṇyaḿ

mā pratyakṣaḿ māḿsa-dṛśāḿ kṛṣīṣṭhāḥ


Texto

Mi Señor, Tú disipas todos los temores de Tus devotos, y por ello Te pido que nos salves y nos protejas del terrible temor que Kamsa nos inspira. Los yogis absortos en meditación pueden contemplar Tu forma de Visnu, la Suprema Personalidad de Dios. Por favor, haz que esa forma sea invisible para quienes la ven con ojos materiales.

Significado

En este verso es significativa la palabra dhyana-dhisnyam, pues la forma del Señor Visnu es el objeto de meditación de los yogis (dhyanavasthita-tad-gatena manasa pasyanti yam yoginah). El Señor había aparecido en la forma del Señor Visnu, pero Devaki Le rogó que ocultase aquella forma. Su deseo era ver al Señor como un niño corriente, un niño que pudiera ser distinguido por las personas que tienen ojos materiales. Devaki quería ver si la Suprema Personalidad de Dios Se había manifestado realmente, o si era ella, que soñaba con la forma de Visnu. Devaki pensaba que, si Kamsa venía y se encontraba con aquella forma de Visnu, mataría al niño inmediatamente, pero si veía a un niño humano, tal vez se parase a reconsiderar su postura. Devaki tenía miedo de Ugrasena-atmaja, es decir, no de Ugrasena y sus seguidores, sino del hijo de Ugrasena. Por eso pidió al Señor que disipase sus temores, pues Él siempre está dispuesto a brindar protección (abhayam) a Sus devotos. «Mi Señor - oró - , Te pido que me salves de las crueles manos del hijo de Ugrasena, Kamsa. Ruego a Tu Señoría que, por favor, me rescates de esta espantosa situación, pues Tú siempre estás dispuesto a brindar protección a Tus servidores». En la Bhagavad-gita, el Señor respalda la afirmación de Devaki, al asegurar a Arjuna: «Puedes declarar al mundo que Mi devoto nunca será vencido».

Mientras rogaba al Señor que la rescatase, madre Devaki expresó su cariño maternal: «Yo entiendo que ésta es la forma trascendental que suelen percibir los grandes sabios absortos en meditación, pero sigo teniendo miedo, porque tan pronto como Kamsa se dé cuenta de Tu advenimiento, podría hacerte daño. Por eso Te pido que, de momento, Te vuelvas invisible a nuestros ojos materiales». En otras palabras, rogó al Señor que adoptase la forma de un niño corriente. «El temor que mi hermano Kamsa me inspira se debe sólo a Tu advenimiento. Mi Señor Madhusudana, es posible que Kamsa ya se haya enterado de Tu nacimiento. Por eso Te pido que ocultes esta forma de cuatro brazos de Tu Señoría, que sostiene los cuatro símbolos de Visnu: la caracola, el disco, la maza y la flor de loto. Mi querido Señor, al final de la aniquilación de la manifestación cósmica, Tú guardas en Tu abdomen el universo entero, pero, por Tu misericordia inmaculada, ahora has nacido de mi vientre. Estoy muy sorprendida de que imites las actividades de los seres humanos comunes simplemente para complacer a Tu devoto».

Devaki tenía tanto miedo de Kamsa que no podía creer que éste no pudiese matar al Señor Visnu, que estaba presente en persona ante ella. Así, llevada de su cariño maternal, pidió a la Suprema Personalidad de Dios que desapareciese. Si el Señor desaparecía, Kamsa sería muchísimo más cruel con ella, pensando que había ocultado al recién nacido, pero Devaki no quería que Kamsa maltratase y matase a aquel hijo trascendental. Por ello pidió al Señor Visnu que desapareciera. Si más tarde Kamsa la hacía sufrir por ello, Devaki ocuparía su mente en pensar en el Señor.