naṣṭe loke dvi-parārdhāvasāne
mahā-bhūteṣv ādi-bhūtaḿ gateṣu
vyakte 'vyaktaḿ kāla-vegena yāte
bhavān ekaḥ śiṣyate 'śeṣa-saḿjñaḥ
naá¹£á¹e — después de la aniquilación; loke — de la manifestación cósmica; dvi-parÄrdha-avasÄne — después de muchÃsimos millones de años (la vida de BrahmÄ); mahÄ-bhÅ«teá¹£u — cuando los cinco elementos primarios (tierra, agua, fuego, aire y éter); Ädi-bhÅ«tam gateá¹£u — entran en los elementos sutiles de la percepción sensorial; vyakte — cuando todo lo manifestado; avyaktam — en lo no manifestado; kÄla-vegena — por la fuerza del tiempo; yÄte — entra; bhavÄn — Tu SeñorÃa; ekaḥ — el único; Å›iá¹£yate — permanece; aÅ›eá¹£a-saá¹jñaḥ — el mismo y con diversos nombres.
En el momento de la aniquilación, los cinco elementos densos - tierra, agua, fuego, aire y éter - entran en la mente, la inteligencia y el ego falso (ahaá¹…kara), y toda la manifestación cósmica entra en la energÃa espiritual de la Suprema Personalidad de Dios, que permanece, Él solo, como origen de todo. Por esa razón, el Señor recibe, entre muchos otros, los nombres de Sesa-naga y Ä€di-purusa.
Asà pues, Devaki oró diciendo: «Después de millones de años, cuando la vida del Señor Brahma llega a su fin, se produce la aniquilación de la manifestación cósmica. En ese entonces, los cinco elementos - tierra, agua, fuego, aire y éter - entran en el mahat-tattva. A su vez, el mahat-tattva entra de nuevo, por la fuerza del tiempo, en la energÃa material total no manifestada; la energÃa material total entra en el pradhana energético, y el pradhana entra en Ti. Es decir, después de la aniquilación de toda la manifestación cósmica, sólo permaneces Tú, con Tu nombre, Tu forma, Tus cualidades y enseres, que son trascendentales.
«Mi Señor, Te ofrezco respetuosas reverencias, pues Tú eres el director de la energÃa total no manifestada, y el receptáculo final de la naturaleza material. Mi Señor, la manifestación cósmica en conjunto se halla bajo la influencia del tiempo, desde el mÃnimo instante hasta la extensión completa de un año. Todo actúa bajo Tu dirección. Tú eres el director original de todo y el receptáculo de todas las energÃas y potencias».