śrī-devaky uvāca
rūpaḿ yat tat prāhur avyaktam ādyaḿ
brahma jyotir nirguṇaḿ nirvikāram
sattā-mātraḿ nirviśeṣaḿ nirīhaḿ
sa tvaḿ sākṣād viṣṇur adhyātma-dīpaḥ
śrī-devakī uvāca — Śrī Devakī dijo; rūpam — forma o sustancia; yat tat — puesto que Tú eres la misma sustancia; prāhuḥ — Tú recibes a veces el nombre; avyaktam — no perceptible para los sentidos materiales (ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi na bhaved grāhyam indriyaiḥ); ādyam — Tú eres la causa original; brahma — eres conocido con el nombre de Brahman; jyotiḥ — luz; nirguṇam — sin cualidades materiales; nirvikāram — sin cambio, la misma forma de Viṣṇu perpetuamente; sattā-mātram — la sustancia original, la causa de todo; nirviśeṣam — Tú estás en todas partes en forma de Superalma (en el corazón del ser humano y en el del animal se halla la misma sustancia); nirīham — sin deseos materiales; saḥ — esa Persona Suprema; tvam — Tu Señoría; sākṣāt — directamente; viṣṇuḥ — el Señor Viṣṇu; adhyātma-dīpaḥ — la luz de todo conocimiento trascendental (quien Te conoce, lo conoce todo: yasmin vijñāte sarvam evaṁ vijñātaṁ bhavati).
Visnu es el origen de todo, y no hay diferencia entre el Señor Visnu y el Señor Krsna, puesto que ambos son visnu-tattva. El Ṛg Veda nos enseña: om tad visnoh paramam padam: La sustancia original es el omnipresente Señor Visnu, que es, además, Paramatma y el refulgente Brahman. Las entidades vivientes también son partes integrales de Visnu, que posee variedad de energías (parasya saktir vividhaiva sruyate svabhaviki jñana-bala-kriya ca). Por consiguiente, Visnu, Krsna, lo es todo. En la Bhagavad-gita (10.8), el Señor Krsna dice: aham sarvasya prabhavo mattah sarvam pravartate: «Yo soy la fuente de todos los mundos espirituales y materiales. Todo emana de Mí». Krsna, por lo tanto, es la causa original de todo (sarva-karana-karanam). Cuando Visnu Se expande en Su aspecto omnipresente, debemos entender que Él es nirakara-nirvisesa-brahmajyoti.
Aunque todo emana de Krsna, Él es, en última instancia, una persona. Aham adir hi devanam: Él es el origen de Brahma, de Visnu y de Mahesvara, y de Él se manifiestan muchos otros semidioses. Por esa razón, Krsna, en la Bhagavad-gita (14.27), dice: brahmano hi pratisthaham: «El Brahman reposa en Mí». El Señor dice además:
ye 'py anya-devata-bhakta
yajante sraddhayanvitah
te 'pi mam eva kaunteya
yajanty avidhi-purvakam
Aquellos que son devotos de otros dioses y que les adoran con fe, en realidad Me adoran únicamente a Mí, ¡oh, hijo de Kunti!, pero lo hacen de modo equivocado» (Bg. 9.23). Hay muchas personas que adoran a los semidioses, considerándoles dioses independientes; pero, en realidad, no lo son. La realidad es que cada semidiós, y cada entidad viviente, es una parte integral de Krsna (mamaivamso jiva-loke jiva-bhutah). Los semidioses entran en la misma categoría de las entidades vivientes, no son dioses independientes. Sin embargo, hay hombres poco maduros en conocimiento que, contaminados por las modalidades de la naturaleza material, adoran a diversos semidioses, conforme a su inteligencia. La Bhagavad-gita les reprende por ello (kamais tais tair hrta-jñanah prapadyante 'nya-devatah). Como no tienen mucha inteligencia, ni son muy avanzados, ni han reflexionado correctamente en la verdad, se dedican a adorar a una serie de semidioses, o especulan conforme a diversas filosofías, como la filosofía mayavada.
Krsna, Visnu, es el verdadero origen de todo. Como se afirma en los Vedas: yasya bhasa sarvam idam vibhati. La Verdad Absoluta se explica en pasajes posteriores del Srimad-Bhagavatam (10.28.15) con las palabras satyam jñanam anantam yad brahma-jyotih sanatanam. El brahmajyoti es sanatana, eterno, pero depende de Krsna (brahmano hi pratisthaham). La Brahma-samhita afirma que el Señor es omnipresente. Andantara-stha-paramanu-cayantara-stham: Él está dentro del universo, y también dentro del átomo en la forma de Paramatma. Yasya prabha prabhavato jagad-anda-koti-kotisv asesa-vasudhadi-vibhuti-bhinnam: Tampoco el Brahman es independiente de Él. Por lo tanto, todo lo que un filósofo pueda llegar a explicar, en última instancia, no deja de ser Krsna, el Señor Visnu (sarvam khalv idam brahma, param brahma param dhama pavitram paramam bhavan). Al Señor Visnu se Le describe de distintas formas conforme a distintas fases de comprensión, pero Él es, de hecho, el origen de todo.
Devaki, que era una devota pura, se daba cuenta de que el propio Señor Visnu había nacido como hijo suyo. Por eso, después de las oraciones de Vasudeva, Devaki ofreció, a su vez, sus oraciones. Las atrocidades de su hermano la tenían aterrorizada. Devaki dijo: «Mi querido Señor, las Escrituras védicas explican que Tus formas eternas, como Narayana, el Señor Rama, Sesa, Varaha, Nrsimha, Vamana, Baladeva, y millones de encarnaciones semejantes que emanan de Visnu, son originales. Tú eres el origen porque todas Tus formas y encarnaciones están fuera de la creación material. Tu forma ya existía antes de que fuese creada la manifestación cósmica. Tus formas son eternas y omnipresentes. Son refulgentes en Sí mismas, son inmutables y están libres de la contaminación de las cualidades materiales. Esas formas eternas poseen conocimiento eterno y están llenas de bienaventuranza; están situadas en el plano de la bondad trascendental y siempre Se ocupan en diversos pasatiempos. Tú no estás limitado a una determinada forma; todas esas formas trascendentales y eternas son autosuficientes. Entiendo que Tú eres el Supremo Señor Visnu». Por consiguiente, podemos establecer la conclusión de que el Señor Visnu lo es todo, aunque, al mismo tiempo, es diferente de todo. Ésa es la filosofía acintya-bhedabheda-tattva.