śrī-śuka uvāca

athainam ātmajaḿ vīkṣya

mahā-puruṣa-lakṣaṇam

devakī tam upādhāvat

kaḿsād bhītā suvismitā

Å›rÄ«-Å›ukaḥ uvÄca — ÅšrÄ« Åšukadeva GosvÄmÄ« dijo; atha — después de que Vasudeva ofreciese esas oraciones; enam — a Kṛṣṇa; Ätmajam — su hijo; vÄ«ká¹£ya — observar; mahÄ-puruá¹£a-laká¹£aṇam — con todas las características de la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu; devakÄ« — la madre de Kṛṣṇa; tam — a Él (a Kṛṣṇa); upÄdhÄvat — ofreció oraciones; kaá¹sÄt — de Kaá¹sa; bhÄ«tÄ â€” temerosa; su-vismitÄ â€” y también asombrada de ver a un niño tan maravilloso.


Texto

Sukadeva Gosvami continuó: Después de haber visto en su hijo todas las características de la Suprema Personalidad de Dios, Devaki, que tenía mucho miedo de Kamsa y estaba llena de asombro por lo inusual de la circunstancia, ofreció oraciones al Señor.

Significado

En este verso es significativa la palabra suvismita, que significa «asombrada». Devaki y su esposo, Vasudeva, sabían con certeza que su hijo era la Suprema Personalidad de Dios y que no podía ser matado por Kamsa, pero, al mismo tiempo, debido al cariño que sentían por Él, cuando pensaban en las anteriores atrocidades de Kamsa, tenían miedo de que éste pudiera matar a Krsna. Por eso en este verso se emplea la palabra suvismita. También a nosotros nos hace sentir aturdidos el pensar si los asuras matarán este movimiento o seguirá adelante sin ningún temor.