sa eva svaprakṛtyedaḿ
sṛṣṭvāgre tri-guṇātmakam
tad anu tvaḿ hy apraviṣṭaḥ
praviṣṭa iva bhāvyase
saḥ — Él (la Suprema Personalidad de Dios); eva — en verdad; sva-prakṛtyā — por Tu energía personal (mayādhyakṣeṇa prakṛtiḥ sūyate sa-carācaram); idam — el mundo material; sṛṣṭvā — después de crear; agre — en el comienzo; tri-guṇa-ātmakam — hecho de las tres modalidades de energía (sattva-rajas-tamo-guṇa); tat anu — a continuación; tvam — Tu Señoría; hi — en verdad; apraviṣṭaḥ — aunque no has entrado; praviṣṭaḥ iva — pareces haber entrado; bhāvyase — eres comprendido de esa forma.
En la Bhagavad-gita (7.4), la Suprema Personalidad de Dios explica claramente:
bhumir apo 'nalo vayuh
kham mano buddhir eva ca
ahaṅkara itiyam me
bhinna prakrtir astadha
Este mundo material hecho de tres modalidades de naturaleza - sattva-guna, rajo-guna y tamo-guna - está compuesto de tierra, agua, fuego, aire, mente, inteligencia y ego falso. Aunque todos estos elementos son energías que vienen de Krsna, Krsna es siempre trascendental y está aparte del mundo material. Los que no tienen conocimiento puro creen que Krsna es un producto de la materia, y que Su cuerpo es material como el nuestro (avajananti mam mudhah). La realidad, sin embargo, es que Krsna siempre está aparte del mundo material.
En las Escrituras védicas, hallamos descripciones de la creación en relación con Maha-Visnu. En la Brahma-samhita (5.35), se afirma:
eko 'py asau racayitum jagad-anda-kotim
yac-chaktir asti jagad-anda-caya yad-antah
andantara-stha-paramanu-cayantara-stham
govindam adi-purusam tam aham bhajami
«Yo adoro al Señor primigenio, Govinda, la Personalidad de Dios original. Mediante Su expansión plenaria parcial como Maha-Visnu, entra en la naturaleza material. A continuación, entra en todos los universos en la forma de Garbhodakasayi Visnu, y como Ksirodakasayi Visnu entra en todos los elementos, incluso en cada átomo de materia. Esas manifestaciones de la creación cósmica son innumerables, tanto en los universos como en los átomos individuales». Govinda Se manifiesta parcialmente en la forma de antaryami, la Superalma, que entra en el mundo material (andantara-stha) y que está también en el átomo. La Brahma-samhita (5.48) añade:
yasyaika-nisvasita-kalam athavalambya
jivanti loma-vilaja jagad-anda-nathah
visnur mahan sa iha yasya kala-viseso
govindam adi-purusam tam aham bhajami
Este verso explica que Maha Visnu es una expansión plenaria de Krsna. Maha-Visnu reposa en el océano Causal, y, cada vez que espira, de los poros de Su cuerpo salen millones de universos, que reciben el nombre de brahmandas. Después, cuando inspira, todos esos brahmandas desaparecen. Así, los millones de brahmandas que están bajo el control de los brahmas y otros semidioses, vienen y van en este mundo material con la respiración de Maha-Visnu.
Los necios creen que cuando Krsna adviene como hijo de Vasudeva, está limitado como un niño corriente. Pero Vasudeva era consciente de que el Señor, a pesar de haberse manifestado como hijo suyo, ni había entrado en el vientre de Devaki, ni había salido de él. Siempre había estado allí. El Señor Supremo es omnipresente, está dentro y fuera de todo. Pravista iva bhavyase: Sólo aparentemente había entrado en el vientre de Devaki para nacer después como hijo de Vasudeva. El hecho de que Vasudeva expresase ese conocimiento indica que Vasudeva sabía cómo había ocurrido todo. Vasudeva era, ciertamente, un devoto del Señor con conocimiento completo. Debemos aprender de devotos como él. La Bhagavad-gita (4.34) recomienda por ello:
tad viddhi pranipatena
pariprasnena sevaya
upadeksyanti te jñanam
jñaninas tattva-darsinah
«Trata de aprender la verdad acudiendo a un maestro espiritual. Hazle preguntas con sumisión y ofrécele servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento, porque han visto la verdad». Vasudeva engendró a la Suprema Personalidad de Dios, pero tenía completo conocimiento de cómo se producen el advenimiento y la partida del Señor. Por consiguiente, era un tattva-darsi, un vidente de la verdad, pues había visto a la Verdad Absoluta Suprema nacer como hijo suyo. Vasudeva no caía en la ignorancia de pensar que el Dios Supremo, al nacer como hijo suyo, había quedado limitado. El Señor existe ilimitadamente y es omnipresente; Él está dentro y fuera de todo. Por lo tanto, en realidad no tiene sentido hablar de Su advenimiento o de Su partida.