śrī-vasudeva uvāca
vidito 'si bhavān sākṣāt
puruṣaḥ prakṛteḥ paraḥ
kevalānubhavānanda-
svarūpaḥ sarva-buddhi-dṛk
Å›rÄ«-vasudevaḥ uvÄca — ÅšrÄ« Vasudeva oró; viditaḥ asi — ahora tengo plena conciencia de Ti; bhavÄn — Tu SeñorÃa; sÄká¹£Ät — directamente; puruá¹£aḥ — la Persona Suprema; praká¹›teḥ — a la naturaleza material; paraḥ — trascendental, más allá de todo lo material; kevala-anubhava-Änanda-svarÅ«paḥ — Tu forma es sac-cid-Änanda-vigraha, y todo el que llega a percibirte se llena de bienaventuranza trascendental; sarva-buddhi-dá¹›k — el observador supremo, la Superalma, la inteligencia de todos.
En el corazón de Vasudeva surgieron a la vez el cariño por su hijo y el conocimiento de la naturaleza trascendental del Señor Supremo. Al principio, Vasudeva pensaba: «¡Qué hermoso es este niño que acaba de nacer! Lo malo es que ahora vendrá Kamsa y Le matará». Pero cuando se dio cuenta de que no se trataba de un niño corriente, sino de la Suprema Personalidad de Dios, se liberó de todo temor. Considerando que su hijo era el Señor Supremo, maravilloso en todo, comenzó a ofrecerle oraciones apropiadas para el Señor Supremo. Completamente libre del temor a las atrocidades de Kamsa, veÃa al niño como el objeto de su cariño y, al mismo tiempo, de su adoración y de sus plegarias.