athainam astaud avadhārya pūruṣaḿ
paraḿ natāńgaḥ kṛta-dhīḥ kṛtāñjaliḥ
sva-rociṣā bhārata sūtikā-gṛhaḿ
virocayantaḿ gata-bhīḥ prabhāva-vit
atha — a continuación; enam — al niño; astaut — ofreció oraciones; avadhārya — comprendiendo con toda seguridad que el bebé era la Suprema Personalidad de Dios; pūruṣam — la Persona Suprema; param — trascendental; nata-aṅgaḥ — postrándose; kṛta-dhīḥ — concentrando su atención; kṛta-añjaliḥ — con las manos juntas; sva-rociṣ — por el brillo de Su belleza personal; bhārata — ¡oh, Mahārāja Parīkṣit, descendiente de Mahārāja Bharata!; sūtikā-gṛham — el lugar en que había nacido el Señor; virocayantam — iluminando los alrededores; gata-bhīḥ — todos sus temores desaparecieron; prabhāva-vit — ahora podía comprender la influencia (de la Suprema Personalidad de Dios).
Completamente maravillado, Vasudeva concentraba ahora su atención en la Suprema Personalidad de Dios. Como comprendía la influencia del Señor Supremo, estaba, ciertamente, libre de todo temor, pues se daba cuenta de que el Señor había aparecido para protegerle (gata-bhih prabhava-vit). Al comprender que era la Suprema Personalidad de Dios quien estaba ante él, Le ofreció las oraciones adecuadas, como veremos a continuación.