pīnāhi-bhogotthitam adbhutaḿ mahaj
jyotiḥ sva-dhāmnā jvalayad diśo daśa
pratīkṣya khe 'vasthitam īśa-nirgamaḿ
viveśa tasmin miṣatāḿ divaukasām
pīna — muy grande; ahi-bhoga-utthitam — salir del cuerpo de la serpiente, que estaba hecho para el disfrute material; adbhutam — sumamente maravillosa; mahat — grande; jyotiḥ — refulgencia; sva-dhāmnā — por su propia iluminación; jvalayat — hacer resplandecer; diśaḥ daśa — las diez direcciones; pratīkṣya — esperar; khe — en el cielo; avasthitam — permanecer individualizado; īśa-nirgamam — hasta que la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, salió; viveśa — entró; tasmin — en el cuerpo de Kṛṣṇa; miṣatām — mientras observaban; divaukasām — todos los semidioses.
Podemos ver que la serpiente llamada Aghasura, gracias al contacto que tuvo con Krsna, alcanzó mukti entrando en el cuerpo de Krsna. Entrar en el cuerpo de Krsna se denomina sayujya-mukti, pero versos posteriores prueban que Aghasura, al igual que Dantavakra y otros, recibió sarupya-mukti. Srila Visvanatha Cakravarti Thakura ha dado una amplia explicación al respecto basándose en el Vaisnava-tosani de Srila Jiva Gosvami. Aghasura alcanzó sarupya-mukti y se elevó a los planetas Vaikunthas para vivir en ellos con un cuerpo de cuatro brazos, es decir, con el mismo aspecto físico que Visnu. La explicación de esto se puede resumir como sigue.
La refulgencia salió del cuerpo de la serpiente y se purificó, alcanzando el estado espiritual de suddha-sattva y quedando así libre de la contaminación material. Ello se debió a que Krsna estuvo dentro del cuerpo de la serpiente durante un tiempo después de la muerte de ésta. Podríamos poner en duda el hecho de que semejante demonio, cargado de actividades malignas, pudiera alcanzar la liberación de sarupya o sayujya, lo cual no deja de ser verdaderamente asombroso. Pero Krsna es tan bondadoso que, para disipar esa clase de dudas, hizo que la refulgencia, la vida individual de la pitón, esperase durante algún tiempo, individualizada, en presencia de todos los semidioses.
Krsna es la refulgencia plena, y todo ser vivo es parte integral de esa refulgencia. Este verso prueba que la refulgencia de todo ser vivo es individual. Esa refulgencia permaneció individualizada fuera del cuerpo del demonio durante algún tiempo, sin mezclarse con la refulgencia completa, el brahmajyoti. La refulgencia Brahman no es visible para los ojos materiales, pero Krsna, para demostrar que todo ser vivo es individual, hizo que aquella refulgencia individual permaneciese fuera del cuerpo del demonio durante un tiempo, para que todos la viesen. Seguidamente, Krsna demostró que todo el que es matado por Él alcanza la liberación, ya sea sayujya, sarupya, samipya o cualquier otra.
Pero la liberación de aquellos que se hallan en el plano trascendental de amor y cariño es vimukti, una liberación especial. Vemos que la serpiente entró primero en el cuerpo de Krsna personalmente y se mezcló con la refulgencia Brahman. Esa fusión se denomina sayujya-mukti. Pero en versos posteriores veremos que Aghasura alcanzó sarupya-mukti. El Verso 38 explica que Aghasura obtuvo un cuerpo idéntico al de Visnu, y el siguiente verso vuelve a afirmar claramente que obtuvo un cuerpo completamente espiritual, como el de Narayana. Por consiguiente, el Bhagavatam afirma en dos o tres pasajes que Aghasura alcanzó sarupya-mukti. Según esto, también podríamos argumentar: «¿Y cómo es que se mezcló con la refulgencia Brahman?». La respuesta es que Aghasura recibió una bendición semejante a la recibida por Jaya y Vijaya, quienes alcanzaron de nuevo sarupya-mukti y la compañía del Señor al cabo de tres vidas.