dhūli-dhūsaritāńgas tvaḿ
putra majjanam āvaha
janmarkṣaḿ te 'dya bhavati
viprebhyo dehi gāḥ śuciḥ
dhūli-dhūsarita-aṅgaḥ tvam — tienes todo el cuerpo cubierto de polvo y arena; putra — mi querido hijo; majjanam āvaha — ahora ven aquí, báñate y aséate; janma-ṛkṣam — la auspiciosa estrella de Tu nacimiento; te — de Ti; adya — hoy; bhavati — está; viprebhyaḥ — a los brāhmaṇas puros; dehi — da en caridad; gāḥ — vacas; śuciḥ — estando purificado.
En la cultura védica existe la costumbre de que, siempre que se celebre una ceremonia auspiciosa, hay que dar valiosas vacas a los brahmanas como caridad. Madre Yasoda, por consiguiente, pidió a Krsna: «En lugar de estar tan entusiasmado con Tus juegos, ahora ven y, por favor, entusiásmate dando caridad». Yajña-dana-tapah-karma na tyajyam karyam eva tat. Como se aconseja en la Bhagavad-gita (18.5), el sacrificio, la caridad y la austeridad, nunca se deben abandonar. Yajño danam tapas caiva pavanani manisinam: Esos tres deberes no se deben abandonar aunque seamos muy avanzados en la vida espiritual. La manera de celebrar el cumpleaños consiste en realizar una actividad basada en uno de estos tres aspectos (yajña, dana o tapah), o en los tres a la vez.