śrī-śuka uvāca
samyag vyavasitā buddhis
tava rājarṣi-sattama
vāsudeva-kathāyāḿ te
yaj jātā naiṣṭhikī ratiḥ
śrī-śukaḥ uvāca — Śrī Śukadeva Gosvāmī dijo; samyak — completamente; vyavasitā — fija; buddhiḥ — la inteligencia; tava — de Tu Majestad; rāja-ṛṣi-sattama — ¡oh, el mejor de los rājarṣis (reyes santos)!; vāsudeva-kathāyām — en escuchar acerca de los temas que tratan de Vāsudeva, Kṛṣṇa; te — tuyo; yat — puesto que; jātā — adquirida; naiṣṭhikī — sin cesar; ratiḥ — atracción, o servicio devocional extático.
Para los rajarsis, los jefes ejecutivos del gobierno, el krsna-katha es obligatorio. Así lo menciona también la Bhagavad-gita (imam rajarsayo viduh). Por desgracia, en esta era, el poder ejecutivo está cayendo en manos de hombres de tercera y de cuarta clase, que carecen de comprensión espiritual, con lo cual la sociedad se está degradando rápidamente. Los jefes ejecutivos del gobierno deben comprender los temas de krsna-katha, pues, de lo contrario, ¿cómo podrá la gente ser feliz y liberarse de los sufrimientos de la vida materialista? Cuando alguien ha fijado su mente en el cultivo de conciencia de Krsna, debe entenderse que esa persona posee una inteligencia muy aguda en lo que se refiere a la comprensión del valor de la vida. Maharaja Pariksit era rajarsi-sattama, el mejor de todos los reyes santos, y Sukadeva Gosvami era muni-sattama, el mejor de los munis. Ambos eran elevados debido a la atracción que compartían por el krsna-katha. El siguiente verso explicará con gran claridad la elevada posición del orador y del oyente. El krsna-katha es tan reconfortante que Maharaja Pariksit se olvidó de todo lo material; ni siquiera recordaba su propio bienestar en relación con el alimento y la bebida. Este ejemplo nos indica que el movimiento para la conciencia de Krsna debe propagarse por todo el mundo, de manera que tanto el orador como quienes escuchan se eleven al plano trascendental y vayan de regreso al hogar, de vuelta a Dios.