Esos síntomas se dividen en dos partes: una se llama sita y la otra se llama ksepana. Cuando se bosteza, los síntomas se llaman sita, y cuando se baila se llaman ksepana.
BailarMientras el Señor Siva observaba el baile rasa ejecutado por el Señor Krsna y las gopis, se puso a contemplar el hermoso rostro de Krsna, e inmediatamente comenzó a bailar y a golpear su pequeño tambor dindima. Mientras el Señor Siva bailaba lleno de éxtasis, su hijo mayor, Ganesa, se unió a él.
Rodar por el sueloEn el Tercer Canto, Capítulo Uno, verso 32, de El Srimad-Bhagavatam, Vidura le pregunta a Uddhava:
"Mi querido amigo, ¿se encuentra Akrura en una condición auspiciosa? Él no sólo es un erudito y una persona inmaculada, sino que también es devoto del Señor Krsna. Su amor extático por Krsna es tan grande, que yo lo he visto rodar sobre las huellas dejadas por Krsna en el polvo, como si hubiera perdido el juicio por comploto".
De manera similar, una gopi le dio un mensaje a Krsna que decía que Radharani, por estar separada de Él y por el hechizo del aroma de Sus guirnaldas de flores, estaba rodando por el suelo, magullando con ello su suave cuerpo.
Cantar en voz altaUna gopi le informó a Krsna que cuando Srimati Radharani cantaba Sus glorias encantaba a todas sus amigas de un modo tal, que se quedaban petrificadas y atontadas. Al mismo tiempo, las piedras que se encontraban cerca comenzaban a derretirse de amor extático.
Cuando Narada Muni cantaba el mantra Hare Krsna lo hacía en voú tan alta, que se creía que el Señor Nrsimha había aparecido. Así pues, todos los demonios comenzaban a huir en diferentes direcciones.
Estirar el cuerpoSe dice que algunas veces, cuando Narada, el que porta la vina, recuerda a su Señor Krsna con gran éxtasis, comienza a estirar el cuerpo con tal vigor, que su cordón sagrado se rompe.
Gritar con fuerzaUna gopi le dijo una veú a Krsna:
"Mi querido hijo de Nanda Maharaja, por el sonido de Tu flauta, Srimati Radharani se ha llenado de lamentación y de temor, y, así, con voú quebrada, se está lamentando a gritos como un pájaro kurari".
Se dice que al escuchar el sonido de la flauta de Krsna el Señor Siva se desconcieta mucho, y comienza a gritar hacia el espacio con tanta fuerza, que los demonios son derrotados y los devotos se llenan de alegría."
BostezarSe dice que cuando sale la Luna llena, los pétalos de loto se expanden. De igual manera, cuando Krsna aparecía ante Radharani, la cara de Ella, que es como la flor de loto, se expandía por Sus bostezos.
Respirar dificultosamentePor lo que se refiere a respirar con dificultad, se dice lo siguiente:
"Lalita [una de las gopis] es como un pájaro cataki, que sólo bebe el agua que cae directamente de las nubes al llover, y no acepta agua de ninguna otra fuente".
En estas palabras se equipara a Krsna con la nube oscura, y a Lalita con el pájaro cataki que busca solamente la compañía de Krsna. La metáfora continúa diciendo:
"Así como un viento fuerte dispersa a veces una enorme nube, así mismo la fuerte respiración de Lalita no le permitió a ella ver a Krsna, que ya había desaparecido cuando ella se recuperó".
Olvidar la presencia de los demásPor lo que se refiere a olvidar la presencia de los demás, las esposas de los brahmanas que estaban celebrando sacrificios en Vrndavana, se fueron del hogar tan pronto como supieron que Krsna estaba cerca. Ellas se fueron de sus casas sin preocuparse por sus eruditos maridos. Los maridos comenzaron a discutir eso entre ellos:
"¡Qué maravillosa es la atracción por Krsna, que ha hecho que estas mujeres nos dejen sin que nada les importe!".
He ahí la influencia de Krsna. Cualquiera que llegue a sentirse atraído por Krsna puede librarse del cautiverio del nacimiento y la muerte, que se asemejan a las casas cerradas que las esposas de los brahmanas desdeñaron.
En El Padyavali se encuenta el siguente comentario de unos devotos:
"No nos vamos a preocupar por los extraños. Si se burlan de nosotros, de cualquier manera no nos preocuparemos por ellos. Tan sólo gozaremos de la dulzura trascendental de cantar Hare Krsna, y así rodaremos por el suelo y bailaremos con éxtasis. De esa forma disfrutaremos eternamente de la dicha trascendental".
BabearComo ejemplo de la salida de saliva de la boca, se dice que en ocasiones, cuando Narada Muni cantaba el mantra Hare Krsna, se quedaba pasmado durante un rato, y le comenzaba a salir saliva de la boca.
Reír como un locoCuando un devoto se ríe a carcajadas como un loco, lo hace debido a una agitación extraordinaria de amor extático que siente en el corazón. Esta risa loca es una expresión de la condición del corazón que técnicamente se llama atta-hasa. Cuando un devoto llega a afectarse con esa condición mental, su amor se expresa a través de los labios. Los sonidos de la risa, que salen uno tras otro, son como flores que caen de la enredadera de la devoción que crece dentro del corazón del devoto. En El Caitanya-caritamrta, el servicio devocional que se le presta al Señor también se asemeja a una enredadera que asciende hasta los pies de loto de Krsna en Goloka Vrndavana.
Girar la cabezaUna gopi le dijo a una amiga:
"Tal parece que el Señor Krsna, el enemigo del demonio Agha, ha dejado salir de Su boca un torbellino, que está actuando sobre tu cabeza y que gradualmente está procediendo a hacer lo mismo con las otras gopis de ojos de loto".
EructarAlgunas veces el eructar es también un síntoma de amor extático por Krsna. Existe prueba de esto en las palabras que Paurnamasi dirigió a una asociada de Radharani que lloraba:
"Mi querida hija, no te preocupes porque Srimati Radharani esté eructando. Yo ya voy a ofrecerle un remedio para ese síntoma. No llores tan fuerte. Estos eructos no se deben a una indigestión, sino que son una señal del amor extático por Krsna. Voy a hacer lo necesario para curar estos eructos inmediatamente. No te preocupes".
Este comentario de Paurnamasi es prueba de que el amor extático por Krsna se manifiesta a veces mediante el eructo.
Algunas veces el temblor de todo el cuerpo y las hemorragias de alguna parte del mismo se manifiestan también como reacción al amor extático por Krsna, pero esos síntomas son muy poco comunes, por lo que Srila Rupa Gosvami no discute más ese punto.