Por lo que se refiere a la veneración de la forma del Señor, o la Deidad, Rupa Gosvami escribió el siguiente verso:
"Mi querido amigo, si todavía tienes algún deseo de gozar de la compañía de tus amigos en este mundo material, entonces no mires la forma de Krsna, quien está de pie a orillas del Kesi-ghata [un balneario de Vrndavana]. A Él se le conoce como Govinda, y Sus ojos son muy encantadores. Él está tocando Su flauta, y tiene en la cabeza una pluma de pavo real. Ù todo Su cuerpo está iluminado por la luú de la Luna que viene del cielo".
El significado de este verso es que si alguien se apega al sri-murti, o la Deidad de Krsna, por venerarla en su casa, olvidará entonces sus relaciones con lo que se conoce como amistad, amor y sociedad. De modo que, es deber de todo padre de familia instalar Deidades del Señor en el hogar, e iniciar el proceso de veneración junto con todos los miembros de la familia. Esto los alejará a todos de actividades poco recomendables tales como ir a clubes, cines y bailes, y de fumar, beber, etc. Todas estas tonterías se olvidarán si hacemos hincapié en la veneración de las Deidades en nuestros hogares.
Rupa Gosvami escribe además:
"Mi querido y tonto amigo, creo que ya has oído algunos de los auspiciosos versos de El Srimad-Bhagavatam, en el que se censura el buscar los resultados de las actividades fruitivas, el desarrollo económico y la liberación. Yo creo que ahora es seguro que, gradualmente, los versos del Décimo Canto de El Srimad-Bhagavatam, que describen los pasatiempos del Señor, entrarán a tus oídos y penetrarán en tu corazón".
En el principio de El Srimad-Bhagavatam se indica que a menos que tengamos la habilidad de arrojar, tal como si fueran basura, los resultados fruitivos de las ceremonias rituales, el desarrollo económico y el llegar a ser uno con el Supremo (o la salvación), no podremos comprender El Srimad-Bhagavatam. El Bhagavatam trata exclusivamente sobre el servicio devocional. Solamente el que estudia El Srimad-Bhagavatam con un espíritu de renunciación, puede comprender los pasatiempos del Señor que se describen en el Décimo Canto. En otras palabras, no se debe tratar de comprender los temas del Décimo Canto, tal como el rasa-lila (la danza del amor), a menos que se sienta una atracción espontánea hacia El Srimad-Bhagavatam. Es necesario hallarse en el estado de servicio devocional puro, antes de poder saborear El Srimad-Bhagavatam tal como es.
En los dos versos anteriores de Rupa Gosvami, existen algunas analogías metafóricas que condenan indirectamente el relacionarse con la sociedad la amistad y el amor materialistas. Por lo general, la gente se siente atraída a la sociedad, la amistad y el amor, y hacen planes minuciosos y grandes esfuerzos para desarrollar esas contaminaciones materiales. Pero ver los sri-murtis de Radha y Krsna es olvidar esos esfuerzos en aras de las relaciones materiales. Rupa Gosvami compuso su verso de manera tal, que aparentemente alababa las relaciones materiales de la amistad y el amor y condenaba la audiencia del sri-murti, o Govinda. Esta analogía metafórica está escrita de forma tal, que las cosas que parecen ser alabadas son condenadas, y las cosas que deben ser condenadas son alabadas. La verdadera esencia del verso es que debemos ver la forma de Govinda si realmente deseamos olvidar las tonterías de la amistad, el amor y la sociedad materiales.
Srila Rupa Gosvami ha descrito de manera similar la naturaleza trascendental del hecho de disfrutar de los temas que se refieren a Krsna. Un devoto dijo una vez:
"Es muy sorprendente que desde que vi a esta Personalidad de Dios, a quien lavan las lágrimas de mis ojos, tengo un temblor en el cuerpo, y Él ha hecho que fracase en el ejercicio de mis deberes materiales. Desde que lo vi a Él, no puedo permanecer tranquilamente en mi casa. Siempre deseo salir a buscarlo a Él".
El significado de este pasaje es que en cuanto tenemos la fortuna de ponernos en contacto con un devoto puro, debemos estar ansiosos inmediatamente de oír hablar de Krsna, de aprender sobre Krsna, o, en otras palabras, de llegar a estar totalmente conscientes de Krsna.
De igual modo, hay un pasaje que habla sobre oír y cantar el maha-mantra:
"Se dice que los santos han podido oír las cuerdas vibrantes de la vina que lleva en las manos Narada, quien siempre está cantando las glorias del Señor Krsna. Ahora, ese mismo sonido ha entrado en mis oídos, y siempre estoy sintiendo la presencia de la Personalidad Suprema. Gradualmente estoy siendo despojado de todos los apegos al goce material".
De nuevo, Srila Rupa Gosvami ha descrito a Mathura-mandala:
"Recuerdo al Señor de pie a orillas del río Yamuna, muy hermoso entre los árboles kadamba, en donde muchas aves gorjean en los jardines. Ù estas impresiones siempre me están dando una percepción trascendental de belleza y dicha".
Este sentimiento sobre Mathura-mandala y Vrndavana descrito por Rupa Gosvami, lo pueden tener de hecho hasta los no devotos. Los lugares que se encuentran en los 21ž kilómetros cuadrados del distrito de Mathura, están tan bellamente situados en las riberas del río Yamuna, que todo el que vaya ahí no querrá regresar jamás a este mundo material. Estas palabras de Rupa Gosvami son descripciones de Mathura y Vrndavana verdaderamente percibidas por él. Todas estas cualidades prueban que Mathura y Vrndavana están situadas en el plano trascendental. De lo contrario, no habría posibilidad de invocar nuestros sentimientos trascendentales en esos lugares. Estos sentimientos trascendentales se despiertan instantáneamente y sin falta, al uno llegar a Mathura o a Vrndavana.
En estos pasajes sobre el servicio devocional, a veces nos puede parecer que los resultados se han sobrestimado, pero en realidad no es así. Algunos devotos, tal como lo demuestran las Escrituras reveladas, han logrado resultados inmediatos de ese contacto, aunque esto no es posible que les ocurra a todos. Por ejemplo, los Kumaras se convirtieron en devotos inmediatamente, con sólo oler el incienso del templo. Bilvamaṅgala Thakura tan sólo oyó hablar de Krsna e inmediatamente renunció a su bella novia y partió para Mathura y Vrndavana, en donde se convirtió en un vaisnava perfecto. De manera que, estas declaraciones no son exageraciones, ni son cuentos. Son hechos reales, pero que se aplican a ciertos devotos y no necesariamente a todos. Estas descripciones, aunque se considere que son exageraciones, deben tomarse tal como son, para que podamos apartar nuestra atención de la efímera belleza natural y llevarla hacia la belleza eterna del ámbito de conciencia de Krsna. Ù para un persona que ya está en contacto con el proceso de conciencia de Krsna, los resultados descritos no son raros.
Algunos eruditos arguyen que tan sólo con observar los principios de varna y asrama, podemos elevarnos gradualmente a las perfecciones que se logran practicando el servicio devocional, pero este argumento no lo aceptan las grandes autoridades. El Señor Caitanya también condenó esta idea mientras hablaba con Ramananda Raya sobre el desarrollo gradual del servicio devocional. Él rechazó la idea de la importancia del varnasrama-dharma cuando Ramananda Raya la presentó. Él dijo que ese avance del varna y del asrama es meramente algo externo. Existe un principio más elevado. También en El Bhagavad-gita el Señor dice que hay que renunciar a todos los demás principios de elevación y solamente adoptar el método de conciencia de Krsna. Eso nos ayudará a lograr la más alta perfección de la vida.
En el Undécimo Canto, Capítulo Veinte, verso 9, de El Srimad-Bhagavatam, el propio Señor dice lo siguiente:
"Se deben ejecutar los deberes prescritos de varna y asrama, mientras en uno no se desarrolle un apego espontáneo a oír hablar de Mis pasatiempos y actividades".
En otras palabras, las formas prescritas de varna y asrama son ceremonias rituales de la religión, cuyo objeto es lograr el desarrollo económico, el goce de los sentidos o la salvación. Todas estas cosas se recomiendan para las personas en quienes no se ha desarrollado conciencia de Krsna; de hecho, todas estas actividades se recomiendan en las Escrituras reveladas únicamente para llevarnos al punto de conciencia de Krsna. Pero aquel en quien ya se ha desarrollado un apego espontáneo a Krsna, no tiene que llevar a cabo los deberes que se prescriben en las Escrituras.