En opinión de los devotos expertos, la especulación mental y las austeridades artificiales de la práctica del yoga puede que sean favorables para liberarse de la contaminación material, pero también endurecen el corazón cada veú más. Esas cosas no nos ayudarán nada en el progreso del servicio devocional. Estos procesos no son, pues, favorables para ingresar en el servicio amoroso y trascendental del Señor. En realidad, el proceso de conciencia de Krsna - el servicio devocional mismo - es la única forma de avanzar en la vida devocional. El servicio devocional es absoluto; es tanto la causa como el efecto. La Suprema Personalidad de Dios es la causa y el efecto de todo lo que existe, y para acercarse a Él, el Absoluto, se debe adoptar el proceso del servicio devocional, que también es absoluto.
En El Bhagavad-gita, el propio Señor confirma eso:
"A Mà solamente se Me puede comprender a través del servicio devocional".
Al comenzar Su enseñanza del Gita, el Señor le dijo a Arjuna:
"Porque tú eres Mi devoto, Yo te enseñaré estos secretos".
El conocimiento védico entraña en última instancia comprender al Señor Supremo, y el proceso de entrar en Su reino constituye el servicio devocional. Todas las Escrituras auténticas aceptan eso. Los especuladores mentales no le dan importancia al proceso del servicio devocional, y con sólo tratar de vencer a otros en el campo de la investigación filosófica, no se desarrolla en ellos el éxtasis de la devoción.
En el Undécimo Canto, CapÃtulo Veinte, verso 31, de El Srimad-Bhagavatam, Krsna dice:
"Mi querido Uddhava, para las personas que se dedican seriamente a Mi servicio, el cultivo de la especulación filosófica y la renunciación artificial no son muy favorables. Cuando una persona se convierte en Mi devoto, automáticamente logra los frutos de la renunciación al goce material, y adquiere suficiente conocimiento para poder entender la Verdad Absoluta".
Ésa es la prueba del avance en el servicio devocional. Un devoto no puede estar en la oscuridad, porque el Señor le confiere un favor especial y lo ilumina desde dentro.
En el Undécimo Canto, CapÃtulo Veinte, versos 32 y 33, de El Srimad-Bhagavatam, el Señor continúa instruyendo a Uddhava:
"Mi querido amigo, las ganancias que se obtienen de las actividades fruitivas, de las austeridades, del cultivo del conocimiento filosófico, de la renunciación, de la práctica del yoga mÃstico, de la caridad y de todas las demás actividades auspiciosas similares, las consiguen automáticamente Mis devotos - aquellos que simplemente están apegados a Mà a través de un servicio amoroso - . Esos devotos tienen todo a su disposición, pero ellos no desean nada fuera de Mi servicio devocional. Si alguna veú un devoto llegara a desear algún beneficio material - como el ascenso a los planetas celestiales - , o algún beneficio espiritual - como ir a los Vaikunthas - , por Mi misericordia sin causa sus deseos se cumplen muy fácilmente".
En realidad, una persona que está cultivando conciencia de Krsna y todavÃa tiene algún apego al goce material, pronto quedará libre de esa tendencia si presta servicio devocional regularmente bajo las instrucciones de un maestro espiritual genuino.
Entonces, Srila Rupa Gosvami recomienda que no nos apeguemos al goce material de los sentidos, sino que aceptemos todo goce que esté relacionado con Krsna. Por ejemplo, comer es necesario, y todos deseamos algunos platos apetitosos para satisfacer nuestro sentido del gusto. Asà que, en ese caso, para complacer a Krsna más que para complacer al paladar, se pueden preparar algunos platos apetitosos y ofrendárselos a Krsna. Si es asÃ, ello se considera un acto de renunciación. Que se preparen platos sabrosos, pero a menos que sean ofrendados a Krsna, no debemos aceptar comerlos. Este voto de rechazar cualquier cosa que no haya sido ofrendada a Krsna, es de hecho un acto de renunciación. Ù con esa clase de renunciación, podemos satisfacer las exigencias de los sentidos.
Los impersonalistas, que tratan de evitar todo lo material, puede que se sometan a severas austeridades, pero pierden la oportunidad de dedicarse al servicio del Señor. Asà pues, su renunciación no es suficiente para lograr la perfección. Existen muchos casos en los que, por seguir esa renunciación artificial sin ningún contacto con el servicio devocional, los impersonalistas volvieron a caer y se sintieron atraÃdos por la contaminación material. Hay muchos presuntos renunciantes, aun en la actualidad, que oficialmente se convierten en sannyasis, o renunciantes, y por fuera declaran que la existencia espiritual es verdadera y la existencia material es falsa. De esa forma, hacen un espectáculo artificial de renunciación al mundo material. Sin embargo, como no pueden llegar al punto del servicio devocional, no logran alcanzar la meta, y regresan de nuevo a las actividades materiales, tales como el trabajo filantrópico y la agitación polÃtica. Hay muchos ejemplos de supuestos sannyasis que renunciaron al mundo por falso, pero que volvieron de nuevo al mundo material, porque no buscaron su verdadero lugar de reposo a los pies de loto del Señor.
No debemos renunciar a nada que podamos utilizar en el servicio del Señor. Ése es un secreto del servicio devocional. Cualquier cosa que pueda utilizarse para el avance del proceso de conciencia de Krsna y del servicio devocional, debe aceptarse. Por ejemplo, nosotros estamos usando muchos aparatos para el progreso de nuestro actual movimiento de conciencia de Krsna, aparatos tales como máquinas de escribir, dictáfonos, grabadoras de cinta, micrófonos y aviones. A veces la gente nos pregunta: "¿Por qué ustedes utilizan productos materiales si condenan el progreso de la civilización material?". Pero, en realidad, nosotros no lo condenamos. Simplemente le pedimos a la gente que haga lo que esté haciendo, pero con conciencia de Krsna. Ése es el mismo principio por el cual Krsna le aconsejó a Arjuna en El Bhagavad-gita que utilizara en el servicio devocional su habilidad para pelear. De igual manera, nosotros estamos usando estos aparatos para el servicio de Krsna. Con ese sentimiento por Krsna, o con esa conciencia de Krsna, podemos aceptarlo todo. Si se puede utilizar la máquina de escribir para hacer que avance nuestro movimiento de conciencia de Krsna, debemos aceptarla. De modo similar, se debe usar el dictáfono o cualquier otro aparato. Nuestra visión de las cosas es que Krsna lo es todo. Krsna es la causa y el efecto, y a nosotros nada nos pertenece. Las cosas de Krsna deben usarse en el servicio de Krsna. Asà lo vemos nosotros.
Eso no significa, sin embargo, que debamos renunciar a los principios de la ejecución del servicio devocional, o descuidar el cumplimiento de las reglas y regulaciones que se prescriben en él. En la etapa neófita de la devoción, debemos seguir todos los principios, regulados por la autoridad del maestro espiritual. La aceptación y el rechazo de cosas deben ser siempre en prosecución de los principios devocionales; no se puede elaborar independientemente alguna idea de lo que debe ser aceptado o rechazado. El maestro espiritual, como la manifestación visible de Krsna, es, entonces, necesario para dirigir al devoto en nombre de la Suprema Personalidad de Dios.
El maestro espiritual nunca debe dejarse llevar por la acumulación de riqueza ni por un gran número de seguidores. Un maestro espiritual genuino nunca llegará a ser asÃ. Pero algunas veces, si un maestro espiritual no está debidamente autorizado y sólo por su propia iniciativa se convierte en maestro espiritual, podrÃa dejarse llevar por la acumulación de riqueza y grandes cantidades de discÃpulos. El suyo no es un servicio devocional de muy alto grado. Si una persona se deja llevar por esa clase de logros, su servicio devocional se afloja. Por lo tanto, debemos adherirnos estrictamente a los principios de la sucesión discipular.
Una persona consciente de Krsna, como está purificada naturalmente, no tiene necesidad de cultivar ningún otro proceso purificador de pensamiento o de acción. Por estar muy elevada en el proceso de conciencia de Krsna, ya ha adquirido todas las virtudes y observa las reglas y regulaciones prescritas para el proceso mÃstico del yoga. Los devotos practican esas reglas automáticamente. Un ejemplo concreto es la virtud de la no violencia, que se considera que es una buena cualidad. Un devoto es no violento por naturaleza, debido a lo cual no tiene que practicar la no violencia por separado. Algunas personas buscan la purificación uniéndose a un movimiento vegetariano, pero un devoto es de por sà vegetariano. Él no necesita practicarlo por separado ni unirse a ninguna sociedad para vegetarianos. Él es vegetariano automáticamente.
Existen muchos otros ejemplos que demuestran que un devoto no tiene necesidad de practicar otra cosa que no sea el proceso de conciencia de Krsna; todas las buenas cualidades de los semidioses se desarrollan en él automáticamente. Aquellos que de un modo intencional practican para ser vegetarianos o para llegar a ser no violentos, puede que tengan buenas cualidades desde el punto de vista material, pero las mismas no son suficientes para hacerlos devotos. Un vegetariano no es necesariamente devoto, ni tampoco lo es una persona no violenta. Pero un devoto automáticamente es vegetariano y no violento. Debemos, pues, concluir que el vegetarianismo y la no violencia no son las causas de la devoción.
A este respecto existe una historia en El Skanda Purana, sobre un cazador que se convirtió en un gran devoto bajo la instrucción de Narada Muni. Cuando el cazador ya era un devoto perfecto, no podÃa matar ni siquiera a una hormiga. Parvata Muni, un amigo de Narada, vió la maravillosa transformación del cazador efectuada por el servicio devocional, y comentó:
"Mi querido cazador, tu renuencia a matar hasta a una hormiga no es muy sorprendente. Cuando en alguien se desarrolla la actitud devocional, de forma automática se manifiestan en su persona todas las buenas cualidades. Un devoto nunca es causa de aflicción para nadie".
Sri Rupa Gosvami afirma aquà que la purificación de la conciencia, la purificación de las actividades corporales, las austeridades, la paú interior, etc., se manifiestan todas automáticamente en la persona que se dedica al servicio devocional.
Sri Rupa Gosvami afirma aquà que existen nueve clases diferentes de servicio devocional, que se enumeran como: oÃr, cantar, recordar, servir, venerar a la Deidad en el templo, orar, cumplir órdenes, servir a Krsna como amigo y sacrificar todo por Él. Todos y cada uno de estos procesos son tan poderosos, que si alguien sigue aunque sea uno solo de ellos, puede lograr sin falta la perfección deseada. Por ejemplo, si alguien está apegado solamente a oÃr hablar del Señor y alguien más está apegado a cantar las glorias del nombre, ambos lograrán su meta deseada en el servicio devocional. En El Caitanya-caritamrta se ha explicado eso. Uno puede ejecutar uno, dos, tres o todos los diferentes procesos del servicio devocional, y al final logrará el objetivo deseado: establecerse en el servicio devocional.
Existen ejemplos concretos de devotos que desempeñaron uno de estos servicios y lograron la perfección. El rey Pariksiô alcanzó la meta deseada de vida por el simple hecho de escuchar El Srimad-Bhagavatam. Sukadeva Gosvami alcanzó la meta deseada de la vida con sólo recitar El Srimad-Bhagavatam. Prahlada Maharaja tuvo éxito en su servicio devocional recordando siempre al Señor. Laksmi, la diosa de la fortuna, logró el éxito dedicándose a dar masaje a los pies de loto del Señor. El rey Prthu tuvo éxito venerando en el templo. Akrura tuvo éxito ofreciendo oraciones. Hanuman tuvo éxito prestándole servicio personal al Señor Ramacandra. Arjuna logró el éxito como amigo de Krsna. Ù Bali Maharaja tuvo éxito simplemente ofrendando a Krsna todas sus posesiones.
Existen también ejemplos de devotos que desempeñaron juntas todas las diferentes clases de servicio devocional. En el Noveno Canto, CapÃtulo Cuatro, versos 18, 19 y 20, de El Srimad-Bhagavatam, hay un pasaje sobre Maharaja Ambarisa, quien siguió cada uno de los procesos devocionales. En esos versos, Sukadeva Gosvami dice:
"El Rey Ambarisa lo primero que hizo fue concentrar la mente en los pies de loto del Señor Krsna, y después dedicó el habla a describir los pasatiempos y las actividades del Señor. Él dedicó las manos a lavar el templo del Señor. Dedicó los oÃdos a oÃr las glorias trascendentales del Señor. Dedicó los ojos a ver la hermosa Deidad del templo. Dedicó el cuerpo a relacionarse con los devotos puros del Señor. [Cuando uno se relaciona con alguien, ambos tienen que sentarse juntos, comer juntos, etc., y en esa forma es inevitable que se toquen sus cuerpos. Ambarisa Maharaja se relacionaba solamente con devotos puros, y no permitÃa que nadie más le tocara el cuerpo]. Él dedicó la nariú a oler las flores y las hojas de tulasi que se ofrendaban a Krsna, y dedicó la lengua a saborear el prasada de Krsna [comida preparada especialmente para ofrendarla al Señor, cuyos remanentes los comen los devotos]. Maharaja Ambarisa podÃa ofrendar muy buen prasada a Krsna, porque era un rey y tenÃa dinero en abundancia. Él acostumbraba ofrendar a Krsna los platos más opulentos de todos, y después saboreaba los remanentes como krsna-prasada. No habÃa escaseú en su estilo real, porque tenÃa un templo muy hermoso en el que se decoraba a la Deidad del Señor con objetos costosos y se le ofrecÃa comida de alta calidad. Asà que todo estaba disponible, y su dedicación siempre estaba por completo en el plano de conciencia de Krsna".
Lo que se quiere decir es que debemos seguir los pasos de los grandes devotos. Si no podemos ejecutar todos los diferentes procesos del servicio devocional, debemos tratar de ejecutar cuando menos uno de ellos, como lo demostraron los acaryas anteriores. Si nos dedicamos a ejecutar todos los aspectos del servicio devocional, tal como lo hizo Maharaja Ambarisa, entonces cada uno de ellos garantizará la perfección del servicio devocional. Con la primera dedicación total, nos desapegamos automáticamente de la contaminación material, y la liberación se convierte en la sirvienta del devoto. Esta idea la confirma Bilvamaṅgala Thakura. Si en uno se desarrolla una devoción sin mezcla por el Señor, la liberación seguirá al devoto como sirvienta de él.
Srila Rupa Gosvami dice que algunas veces las autoridades en la materia describen los principios regulativos del servicio devocional, como la senda para servir al Señor con opulencia.