kṛṣṇera pratijñā dṛḍha sarva-kāle āche

ye yaiche bhaje, kṛṣṇa tāre bhaje taiche

kṛṣṇera — del Señor Kṛṣṇa; pratijñā — la promesa; dṛḍha — firme; sarva-kāle — en todo momento; āche — hay; ye — todo el que; yaiche — tal y como; bhaje — ofrece servicio; kṛṣṇa — el Señor Kṛṣṇa; tāre — con él; bhaje — corresponde; taiche — así para siempre.


Texto

«El Señor Krsna ha hecho una firme promesa, de validez permanente. Si alguien Le ofrece servicio, Krsna le corresponde con un éxito equivalente en el servicio devocional del Señor.

Significado

SIGNIFICADO: La idea de que se puede adorar a Krsna de cualquier forma o de cualquier manera y recibir, pese a todo, la misericordia del Señor, alcanzando así el resultado supremo, está completamente equivocada. Eso lo dicen los peores de los materialistas. Generalmente, esas personas dicen que puedes inventarte tu propia manera de adorar al Señor Supremo y que cualquier tipo de adoración es suficiente para acercarse a la Suprema Personalidad de Dios. Ciertamente hay distintas maneras de alcanzar distintos resultados en los campos de la actividad fruitiva, el conocimiento especulativo, el yoga místico y la austeridad. Por esa razón, hombres muy torpes y sin la menor preparación dicen que, con cualquiera de esos métodos que se siga, se alcanza la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios. Su pretensión es que el método no importa. Se da la siguiente analogía general: Deseamos llegar a determinado lugar, y hay muchos caminos que llevan allí; cualquiera de esos caminos nos llevará a nuestro destino. Del mismo modo, esos toscos materialistas dicen que hay distintas maneras de alcanzar la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios. Pretenden que podemos concebir a la Suprema Personalidad de Dios en la forma de la diosa Durga, la diosa Kali, el Señor Siva, el semidiós Ganesa, el Señor Ramacandra, Krsna, el Brahman impersonal, o lo que sea, y que podemos cantar el nombre del Señor de la manera que se nos ocurra. Esos materialistas sostienen que, puesto que en última instancia todos esos nombres y formas son uno, el resultado es el mismo. También dan la analogía de que una persona que tenga varios nombres responderá a quien se dirija a él con cualquiera de ellos. Por lo tanto, proclaman que no hay por qué cantar el mantra Hare Krsna. Si cantamos el nombre de Kali, de Durga, de Siva, de Ganesa o cualquier otro, el resultado será el mismo.

Esas proclamas de especuladores mentales son, qué duda cabe, muy del agrado de los especuladores mentales, pero aquellos que poseen conocimiento verdadero no admiten esas conclusiones, que están en contra de la autoridad de los sastras. Ciertamente, ningún acarya genuino aceptará esa conclusión. En la Bhagavad-gita, Krsna dice claramente:

yanti deva-vrata devan pitṝn yanti pitr-vratah
bhutani yanti bhutejya yanti mad-yajino ’pi mam

«Los que adoren a los semidioses nacerán entre los semidioses; los que adoren a los antepasados irán a los antepasados; los que adoren a los fantasmas y espíritus nacerán entre esos seres; y los que Me adoren a Mí vivirán conmigo» (Bg. 9.25).

En el reino del Señor sólo se admite a los devotos del Señor, y no a los adoradores de semidioses, a los karmis, a los yogis, ni a ninguna otra persona. Quien desee la elevación a los planetas celestiales, adorará a una serie de semidioses, y la naturaleza material puede sentirse complacida de ofrecer a esos devotos las posiciones que desean. La naturaleza material da a cada quien su propia naturaleza, con la cual uno incrementa el apego por distintos tipos de semidioses. La Bhagavad-gita, sin embargo, dice que la adoración de semidioses va dirigida a quienes han perdido toda su inteligencia:

kamais tais tair hrta-jñanah prapadyante ’nya-devatah
tam tam niyamam asthaya prakrtya niyatah svaya

«Aquellos a quienes los deseos materiales les han robado la inteligencia se entregan a los semidioses y siguen las reglas y regulaciones de adoración específicas que corresponden a su naturaleza» (Bg. 7.20).

Aunque nos elevemos a los planetas celestiales, los resultados de esa bendición son limitados:

anta-vat tu phalam tesam tad bhavaty alpa-medhasam
devan deva-yajo yanti mad-bhakta yanti mam api

«Los hombres de escasa inteligencia adoran a los semidioses, y los frutos que obtienen son limitados y temporales. Aquellos que adoran a los semidioses van a los planetas de los semidioses, pero Mis devotos finalmente llegan a Mi planeta supremo» (Bg. 7.23).

Ser elevado a los planetas celestiales o a otros planetas materiales no significa alcanzar una vida eterna de felicidad y bienaventuranza. El final del mundo material traerá también el fin de todos los logros de elevación material. Como ya hemos dicho, Krsna explica en la Bhagavad-gita que sólo aquellos que se ocupan en Su amoroso servicio devocional serán admitidos en el mundo espiritual e irán de regreso al hogar, de vuelta a Dios, y no otros:

bhaktya mam abhijanati yavan yas casmi tattvatah
tato mam tattvato jñatva visate tad-anantaram

«Únicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios» (Bg. 18.55).

Los impersonalistas no pueden entender a la Suprema Personalidad de Dios; por eso no pueden entrar en el reino espiritual de Dios e ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. En realidad, con distintos procesos alcanzamos distintos resultados. No es que todos los resultados son lo mismo. Quienes sienten interés por los cuatro principios de dharma, artha, kama y moksa no pueden compararse a quienes centran su interés en el servicio devocional puro del Señor. El Srimad-Bhagavatam, por lo tanto, dice:

dharmah projjhita-kaitavo ’tra paramo nirmatsaranam satam
vedyam vastavam atra vastu siva-dam tapa-trayonmulanam
srimad-bhagavate maha-muni-krte kim va parair isvarah
sadyo hrdy avarudhyate ’tra krtibhih susrusubhis tat-ksanat

«Rechazando por completo todas las actividades religiosas basadas en motivaciones materiales, este Bhagavata Purana expone la verdad más elevada, que pueden comprender los devotos de corazón puro. La verdad más elevada es la realidad, que se distingue de la ilusión por el bien de todos. Esa verdad arranca de raíz las tres miserias. Este hermoso Bhagavatam, redactado por el gran sabio Sri Vyasadeva, es suficiente por sí solo para comprender a Dios. Quien escucha sumisa y atentamente el mensaje del Bhagavatam se apega inmediatamente al Señor Supremo» (Bhag. 1.1.2).

Aquellos que aspiran a la liberación, tratan de fundirse en el Brahman impersonal. Con ese fin celebran ceremonias religiosas rituales, pero el Srimad-Bhagavatam considera engañoso ese proceso. En verdad, esa gente no puede ni soñar en ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Hay un abismo de diferencia entre los objetivos de dharma, artha, kama y moksa y el objetivo del servicio devocional.

La diosa Durga es la deidad dirigente suprema de este mundo material, que está hecho de elementos materiales. Los semidioses son simples directores encargados de administrar los diversos sectores de actividad material, y se encuentran bajo la influencia de esa misma energía material. Las potencias internas de Krsna, sin embargo, no tienen nada que ver con la creación del mundo material cósmico. El mundo espiritual y todas las actividades espirituales se hallan bajo la dirección de la energía espiritual interna; son actividades llevadas a cabo por yogamaya, la energía espiritual. Yogamaya es la energía espiritual, la energía interna de la Suprema Personalidad de Dios. Quienes sienten interés por la elevación al mundo espiritual y la ocupación en el servicio al Señor alcanzan la perfección espiritual bajo el control de yogamaya. Quienes sienten interés por la elevación material se ocupan en ceremonias religiosas rituales y en el crecimiento económico para lograr la complacencia de los sentidos. Finalmente, tratan de fundirse en la existencia impersonal del Señor. Esas personas, por lo general, se vuelven impersonalistas. Centran su interés en adorar al Señor Siva o a la diosa Durga, pero la recompensa que obtienen es materialista al cien por cien.

Siguiendo el ejemplo de las gopis, los devotos a veces adoran a la diosa Katyayani, pero con la comprensión de que Katyayani es una encarnación de yogamaya. Las gopis adoraron a Katyayani, yogamaya, para tener a Krsna por esposo. Por otra parte, en la Escritura Sapta-sati se afirma que un rey ksatriya llamado Suratha y un rico vaisya llamado Samadhi adoraron a la naturaleza material en la forma de la diosa Durga para alcanzar perfección material. Quien trata de mezclar la adoración de yogamaya y la de mahamaya, considerándolas idénticas, no demuestra en realidad una gran inteligencia. La idea de que todo es uno es un tipo de necedad en que caen los menos dotados de sustancia cerebral. Necios y sinvergüenzas dicen que la adoración de yogamaya y la adoración de mahamaya son iguales. Esa conclusión es, simplemente, el resultado de la especulación mental, y carece de efectos prácticos. En el mundo material, a veces se da un nombre resonante a cosas totalmente inútiles; es lo que en Bengala se denomina llamar Padmalocana —que significa «ojos de loto»— a un bebé ciego. Podemos hacer la tontería de llamar Padmalocana a un bebé ciego, pero ese nombre no tiene significado alguno.

En el mundo espiritual, el Señor Absoluto es siempre idéntico a Su nombre, Su fama, Su forma, Sus cualidades y Sus pasatiempos. Esa identidad es imposible en el mundo material, donde el nombre de la persona es diferente de la persona en sí. El Señor Supremo tiene muchos santos nombres, como Paramatma, Brahman y «el Creador», pero quien adora al Señor considerándole el creador, no puede entender la relación entre el devoto y el Señor que se da en los cinco tipos de melosidades trascendentales, ni puede entender el concepto de Krsna. Las seis opulencias trascendentales de Krsna no se pueden comprender por el simple hecho de comprender el aspecto impersonal Brahman de la Suprema Personalidad de Dios.

La comprensión impersonal de la Verdad Absoluta es, ciertamente, trascendental, pero eso no significa que con ella podamos comprender la forma sac-cid-ananda del Señor. De manera similar, la comprensión de Paramatma —la comprensión de la expansión plenaria de la Verdad Absoluta que se encuentra en el corazón de todos— también es incompleta. Ni siquiera el devoto de la Suprema Personalidad de Dios Narayana puede comprender realmente los atractivos rasgos trascendentales de Krsna. En verdad, el devoto de Krsna que está apegado a los atractivos y sublimes rasgos del Señor no da mucha importancia a Narayana. Cuando las gopis vieron a Krsna en la forma de Narayana, no sintieron demasiada atracción por Él. Las gopis nunca se dirigieron a Krsna con el nombre de Rukmini-ramana. Los devotos de Krsna en Vrndavana Le llaman Radha-ramana, Nanda-nandana y Yasoda-nandana, pero no Vasudeva-nandana o Devaki-nandana. Aunque, según el concepto material, Narayana, Rukmini-ramana y Krsna son una sola persona, en el mundo espiritual no se puede utilizar los nombres Rukmini-ramana o Narayana en lugar del nombre Krsna. Cuando alguien, por carecer del conocimiento suficiente, utiliza esos nombres, incurre, en su melosidad con el Señor, en el defecto de rasabhasa, superposición de melosidades trascendentales. El devoto avanzado que ha comprendido realmente los aspectos trascendentales del Señor no cometerá el error de crear una situación de rasabhasa usando un nombre en lugar de otro. Debido a la influencia de Kali-yuga, hay mucho rasabhasa en nombre de la extravagancia y de la mentalidad liberal. Los devotos puros no sienten el menor aprecio por ese fanatismo.