puruṣa, yoṣit, kibā sthāvara-jańgama
sarva-cittākarṣaka, sākṣāt manmatha-madana
puruśa — masculinas; yośit — femeninas; kibā — todas; sthāvara-jaṅgama — entidades vivientes que no pueden moverse y entidades vivientes que pueden moverse; sarva — de todos; citta-ākarṣaka — el que atrae la mente; sākśāt — directamente; manmatha-madana — que cautiva al propio Cupido.
SIGNIFICADO: Del mismo modo que en el mundo material hay muchos orbes llamados estrellas o planetas, en el mundo espiritual hay muchos planetas espirituales llamados Vaikunthalokas. El universo espiritual, sin embargo, está a una enorme distancia del grupo de universos materiales. Los científicos materialistas ni siquiera pueden calcular el número de estrellas y planetas de este universo. Tampoco son capaces de ir a otras estrellas en naves espaciales. Según la Bhagavad-gita, existe también un mundo espiritual:
paras tasmat tu bhavo ’nyo ’vyakto ’vyaktat sanatanah
yah sa sarvesu bhutesu nasyatsu na vinasyati
«Sin embargo, existe otra naturaleza no manifiesta, que es eterna y trascendental a esta materia manifestada. Es suprema y nunca es aniquilada. Cuando todo en este mundo es aniquilado, esa parte permanece tal como es» (Bg. 8.20).
Existe, entonces, otra naturaleza, que es superior a la naturaleza material. La palabra bhava o svabhava se refiere a «naturaleza». La naturaleza espiritual es eterna, y los planetas del mundo espiritual permanecen incluso cuando los universos materiales son destruidos. Su permanencia es como la del alma espiritual, que perdura después de la aniquilación del cuerpo material. Ese mundo espiritual recibe el nombre de mundo aprakrta (antimaterial). El sistema planetario más elevado de ese mundo o universo trascendental es Goloka Vrndavana, la morada personal del Señor Krsna, quien también es plenamente espiritual. Krsna es allí conocido con el nombre de Aprakrta-madana. El nombre Madana se refiere a Cupido, pero Krsna es el Madana espiritual. Su cuerpo no es material como el del Cupido del universo material. El cuerpo de Krsna es completamente espiritual, sac-cid-ananda-vigraha (Bg. 5.1). Por eso recibe el nombre de Aprakrta-madana. También se Le conoce con el nombre de Manmatha-madana, que significa que es atractivo incluso para Cupido. A veces, las actividades y los atractivos rasgos de Krsna los interpretan de forma equivocada los materialistas burdos, que Le acusan de ser inmoral por haber danzado con las gopis; esa acusación, sin embargo, surge como resultado de no saber que Krsna está más allá del mundo material. Su cuerpo es sac-cid-ananda-vigraha, completamente espiritual. En Su cuerpo no hay contaminación material, y no debemos pensar que Su cuerpo es un amasijo de carne y huesos. El concepto de los filósofos mayavadis de que el cuerpo de Krsna es material es una idea abominable y burdamente materialista. Del mismo modo que Krsna es completamente espiritual, las gopis también son espirituales. Así lo confirma la Brahma-samhita (5.37):
ananda-cin-maya-rasa-pratibhavitabhis
tabhir ya eva nija-rupataya kalabhih
goloka eva nivasaty akhilatma-bhuto
govindam adi-purusam tam aham bhajami
«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio. Él reside en Su propio reino, Goloka, con Radha, que Se asemeja a Su propia figura espiritual y que personifica la potencia extática [hladini]. Tiene como compañeras a las amigas íntimas de Ella, que personifican extensiones de Su forma corporal y que están imbuidas y penetradas del rasa espiritual perennemente dichoso».
Esa cualidad espiritual es también la de las gopis (nija-rupataya), pues son expansiones de la potencia de placer de Krsna. Ni Krsna ni las gopis tienen nada que ver con amasijos de materia o con el concepto material. En el mundo material, la entidad viviente está enjaulada en un cuerpo material y, debido a la ignorancia, piensa que es el cuerpo. Por tanto, aquí el deseo lujurioso, el disfrute entre varón y hembra, es completamente material. No se pueden comparar los deseos lujuriosos de un materialista con los deseos lujuriosos trascendentales de Krsna. Quien no sea avanzado en la ciencia espiritual no podrá entender los deseos lujuriosos que se dan entre Krsna y las gopis. En el Caitanya-caritamrta, el deseo lujurioso de las gopis se compara al oro. Por otra parte, los deseos lujuriosos de los materialistas se comparan al hierro. El hierro y el oro no se pueden asemejarse en absoluto. Las entidades vivientes —móviles e inmóviles— son partes integrales de Krsna; por lo tanto, originalmente tienen el mismo tipo de deseo lujurioso que Él.
Pero, cuando ese deseo lujurioso se expresa a través de la materia, es abominable. La entidad viviente que es espiritualmente avanzada y que se ha liberado del cautiverio material puede entender a Krsna en verdad. Como se afirma en la Bhagavad-gita:
janma karma ca me divyam evam yo vetti tattvatah
tyaktva deham punar janma naiti mam eti so ’rjuna
«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna» (Bg. 4.9).
Quien puede entender el cuerpo de Krsna y los deseos lujuriosos del Señor se libera inmediatamente. El alma condicionada enjaulada en el cuerpo material no puede entender a Krsna. Como se afirma en la Bhagavad-gita:
manusyanam sahasresu kascid yatati siddhaye
yatatam api siddhanam kascin mam vetti tattvatah
«De entre muchos miles de hombres, puede que uno se esfuerce por alcanzar la perfección; y de entre aquellos que han logrado la perfección, difícilmente uno Me conoce en verdad» (Bg. 7.3).
La palabra siddhaye significa liberación. Sólo después de liberarnos del condicionamiento material podemos entender a Krsna. Quien puede entender a Krsna tal y como es (tattvatah), aunque aparentemente viva en el cuerpo material, vive en realidad en el mundo espiritual. Esa ciencia técnica puede comprenderla la persona realmente avanzada en la vida espiritual.
En su Bhakti-rasamrta-sindhu (1.2.187), Srila Rupa Gosvami dice:
iha yasya harer dasye karmana manasa gira
nikhilasv apy avasthasu jivan-muktah sa ucyate
La persona que, en este mundo material, solamente desea servir a Krsna con amor y devoción, está liberada aunque actúe en el mundo material. La Bhagavad-gita lo confirma:
mam ca yo ’vyabhicarena bhakti-yogena sevate
sa gunan samatityaitan brahma-bhuyaya kalpate
«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman» (Bg. 14.26).
Por el simple hecho de ocuparnos en el servicio amoroso del Señor, podemos alcanzar la liberación. Como se afirma en la Bhagavad-gita (18.54): brahma-bhutah prasannatma na socati na kaṅksati. La persona que es muy avanzada en el conocimiento espiritual y que ha alcanzado la etapa brahma-bhuta (Bhag. 4.30.20) ni se lamenta ni desea nada material. Ésa es la etapa de la iluminación espiritual.
Srila Bhaktivinoda Thakura hace dos divisiones en la etapa brahma-bhutah: svarupa-gata y vastu-gata. Quien ha comprendido a Krsna en verdad, pero mantiene todavía algún vínculo material, está situado en su svarupa, su conciencia original. Esa conciencia original, cuando es completamente espiritual, se denomina conciencia de Krsna. Quien vive en ese estado de conciencia está de hecho viviendo en Vrndavana. Puede que viva en cualquier otro lugar; la localización material no importa. Quien, por la gracia de Krsna, progresa de ese modo, queda completamente libre de la contaminación del cuerpo y la mente materiales; en ese momento está viviendo de hecho en Vrndavana. Esa etapa se denomina vastu-gata.
Debemos realizar nuestras actividades espirituales en el estado de conciencia svarupa-gata. También debemos cantar los mantras espirituales tales como: om namo bhagavate vasudevaya y los cin-mayi-gayatris, klim krsnaya govindaya gopijana-vallabhaya svaha, y klim kama-devaya vidmahe puspa-banaya dhimahi tan no ’naṅgah pracodayat. Estos son los mantras kama-gayatri o kama-bija. Debemos recibir iniciación de un maestro espiritual genuino y adorar a Krsna con estos mantras trascendentales.
Como explica Krsnadasa Kaviraja Gosvami en el verso anterior y en éste:
vrndavane ‘aprakrta navina madana’
kama-gayatri kama-bije yaṅra upasana
purusa, yosit, kiba sthavara-jaṅgama
sarva-cittakarsaka, saksat manmatha-madana
La persona debidamente purificada que ha recibido iniciación del maestro espiritual adora a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, recitando este mantra, el kama-gayatri con el kama-bija. La Bhagavad-gita nos confirma que debemos ocuparnos en adoración trascendental a fin de capacitarnos para sentirnos atraídos por Krsna, el plenamente atractivo.
man-mana bhava mad-bhakto mad-yaji mam namaskuru
mam evaisyasi satyam te pratijane priyo ’si me
«Piensa siempre en Mí, sé Mi devoto, adórame y ofréceme tu homenaje. De ese modo, vendrás a Mí sin falta. Yo te prometo esto porque tú eres Mi muy querido amigo» (Bg. 18.65).
Puesto que todas las entidades vivientes son partes integrales de Krsna, Krsna las atrae de forma natural. La cobertura material nos impide sentir atracción por Krsna. En el mundo material no solemos sentir atracción por Krsna, pero, tan pronto como nos liberamos del condicionamiento material, esa atracción resulta natural. Por eso este verso dice: sarva-cittakarsaka: «Todos, por naturaleza, sentimos atracción por Krsna». Esa atracción está en el corazón de todos, y se manifiesta cuando el corazón se limpia (ceto-darpana-marjanam bhava-maha-davagni-nirvapanam) (Cc. Antya 20.12).