alaukika vākya ceṣṭā tāńra nā bujhiyā
parihāsa kariyāchi tāńre 'vaiṣṇava' baliyā
alaukika — extraordinarias; vākya — palabras; ceṣṭā — esfuerzo; tāṅra — suyo; nā — sin; bujhiyā — entender; parihāsa — bromear; kariyāchi — he hecho; tāṅre — a él; vaiṣṇava — un devoto del Señor; baliyā — como.
SIGNIFICADO: Todo el que no es un devoto entregado del Señor Supremo, un vaisnava, es un materialista. Ciertamente, el vaisnava que vive conforme a los mandamientos de Sri Caitanya Mahaprabhu no se halla en el plano materialista. Caitanya significa «fuerza espiritual». Todas las actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu estaban en el plano de la comprensión espiritual; por lo tanto, sólo aquellos que se hallan en el plano espiritual pueden comprender las actividades de Sri Caitanya Mahaprabhu. Las personas materialistas no pueden entenderlas, y, generalmente, reciben el nombre de karmis o jñanis. Los jñanis son especuladores mentales que simplemente tratan de entender qué es el espíritu y qué es la materia. Su proceso es neti neti: «Esto no es espíritu, esto no es Brahman.» Los jñanis son un poco más avanzados que los obtusos karmis, que no tienen otro objetivo que el placer de los sentidos. Antes de volverse vaisnava, Sarvabhauma Bhattacarya era un especulador mental (jñani), y, en esa condición, siempre se burlaba de los vaisnavas. El vaisnava nunca está de acuerdo con el sistema especulativo de los jñanis. El imperfecto conocimiento de los jñanis y de los karmis se basa en la percepción directa de sus sentidos. Los karmis nunca están dispuestos a aceptar nada que no pueda percibirse directamente, y los jñanis sólo saben proponer hipótesis. Pero los devotos entregados al Señor, no siguen el proceso de adquirir conocimiento mediante la percepción directa de los sentidos o la especulación mental. Los devotos, como son sirvientes del Señor Supremo, reciben el conocimiento que la Suprema Personalidad de Dios transmite directamente, bien sea a través de Sus palabras en la Bhagavad-gita, o bien desde dentro en la forma de caitya-guru. Como dice el Señor Krsna en la Bhagavad-gita:
tesam satata-yuktanam
bhajatam priti-purvakam
dadami buddhi-yogam tam
yena mam upayanti te
«A aquellos que están constantemente consagrados a servirme con amor, Yo les doy la comprensión con la cual pueden llegar hasta Mí» (Bg. 10.10).
Los Vedas se consideran las palabras del Señor Supremo. El primero en comprenderlos fue Brahma, que es el primer ser creado en el universo (tene brahma hrda ya adi-kavaye (Bhag. 1.1.1)). Nuestro proceso consiste en recibir conocimiento a través del sistema parampara, que pasa, sucesivamente, de Krsna a Brahma, a Narada, a Vyasa, a Sri Caitanya Mahaprabhu y a los Seis Gosvamis. Por sucesión discipular, el Señor Brahma fue iluminado desde dentro por la persona original, Krsna. Nuestro conocimiento es completamente perfecto debido a que ha pasado de maestro a discípulo. El vaisnava está siempre ocupado en el servicio amoroso trascendental del Señor, de manera que ni los karmis ni los jñanis pueden entender sus actividades. Vaisnavera kriya-mudra vijñeha na bujhaya (Cc. Madhya 23.39): De entre quienes basan su conocimiento en la percepción directa, ni siquiera el más erudito puede comprender las actividades del vaisnava. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu le inició en el culto vaisnava, Sarvabhauma Bhattacarya comprendió el error que había cometido al tratar de entender a Ramananda Raya, que era muy erudito y se esforzaba siempre por ofrecer al Señor servicio amoroso trascendental.