tarko 'pratiṣṭhaḥ śrutayo vibhinnā

nāsāv ṛṣir yasya mataḿ na bhinnam

dharmasya tattvaḿ nihitaḿ guhāyāḿ

mahājano yena gataḥ sa panthāḥ

tarkaḥ — áridos argumentos; apratiṣṭhaḥ — no fijos; śrutayaḥ — los Vedas; vibhinnāḥ — que constan de diversas secciones; na — no; asau — ése; ṛṣiḥ — gran sabio; yasya — cuya; matam — opinión; na — no; bhinnam — separadas; dharmasya — de los principios religiosos; tattvam — la verdad; nihitam — situada; guhāyām — en el corazón de la persona iluminada; mahā-janaḥ — predecesores autorrealizados; yena — senda por la cual; gataḥ — actuaron; saḥ — esa; panthāḥ — la senda pura y libre de mezclas.


Texto

«“Los áridos argumentos no llevan a ninguna conclusión. A una gran personalidad no se le considera un gran sabio si su opinión no difiere de la de los demás. No se llega al camino de la recta comprensión de los principios religiosos por el simple hecho de estudiar los Vedas y su diversidad. La verdad inmutable de los principios religiosos está oculta en el corazón de las personas puras y autorrealizadas. Por consiguiente, y como se confirma en los sastras, se debe aceptar la senda de progreso que promueven los mahajanas.”»

Significado

SIGNIFICADO: Este verso fue hablado por Yudhisthira Maharaja en el Mahabharata, Vana-parva 313.117.