hari-vaḿśe kahiyāche goloke nitya-sthiti
indra āsi' karila yabe śrī-kṛṣṇere stuti
hari-vaṁśe — la Escritura revelada que lleva el título de Hari-vaṁśa; kahiyāche — ha hablado de; goloke — en el planeta llamado Goloka; nitya-sthiti — la situación eterna; indra — el rey Indra de los planetas celestiales; āsi’ — tras venir; karila — ofreció; yabe — cuando; śrī-kṛṣṇere stuti — oraciones al Señor Śrī Kṛṣṇa.
SIGNIFICADO: En la Escritura védica Hari-vamsa (Visnu-parva, Capítulo Diecinueve) encontramos la siguiente descripción de Goloka Vrndavana.
manusya-lokad urdhvam tu khaganam gatir ucyate
akasasyopari ravir dvaram svargasya bhanuman
svargad urdhvam brahma-loko brahmarsi-gana-sevitah
tatra soma-gatis caiva jyotisam ca mahatmanam
tasyopari gavam lokah sadhyas tam palayanti hi
sa hi sarva-gatah krsnah maha-kasa-gato mahan
upary upari tatrapi gatis tava tapo-mayi
yam na vidmo vayam sarve prcchanto ’pi pitam aham
Cuando Indra, el rey del cielo, se rindió ante Krsna después de que Krsna hubiera levantado la colina de Govardhana, el Señor Indra afirmó que, por encima de los sistemas planetarios en que viven los seres humanos, está el cielo, donde vuelan las aves. Por encima del cielo, está el Sol y su órbita. Ésa es la entrada a los planetas celestiales. Por encima de los planetas celestiales hay otros planetas, hasta llegar a Brahmaloka, donde viven quienes están progresando en el conocimiento espiritual. Todos los planetas hasta Brahmaloka son parte del mundo material (Devi-dhama). El mundo material, debido a que se halla bajo el control de Devi, Durga, recibe el nombre de Devi-dhama. Por encima de Devi-dhama está el lugar en que viven el Señor Siva y su esposa, Uma. En ese Sivaloka viven aquellos que han recibido el brillo del conocimiento espiritual y que se han liberado de la contaminación material. Más allá de ese sistema planetario se encuentra el mundo espiritual, donde están los planetas Vaikunthalokas. Goloka Vrndavana está por encima de todos los Vaikunthalokas. Goloka Vrndavana es el reino de Srimati Radharani y los padres de Krsna, Maharaja Nanda y madre Yasoda. Vemos entonces que hay diversos sistemas planetarios, todos los cuales son creación del Señor Supremo. Como se afirma en la Brahma-samhita (5.43):
goloka-namni nija-dhamni tale ca tasya
devi-mahesa-hari-dhamasu tesu tesu
te te prabhava-nicaya vihitas ca yena
govindam adi-purusam tam aham bhajami
«“Por debajo del planeta Goloka Vrndavana están los planetas Devi-dhama, Mahesa-dhama y Hari-dhama. Todos ellos gozan de distintas formas de opulencia y son dirigidos por la Suprema Personalidad de Dios, Govinda, el Señor original. A Él ofrezco reverencias.”
Goloka Vrndavana-dhama está situado, por lo tanto, por encima de los planetas Vaikunthas. El cielo espiritual, que contiene los planetas Vaikunthas, es muy pequeño en comparación con Goloka Vrndavana-dhama. El espacio ocupado por Goloka Vrndavana-dhama se denomina mahakasa, «el más grande de todos los cielos». El Señor Indra dijo: «Hemos preguntado al Señor Brahma por Tu planeta eterno, pero no pudimos entenderlo. Las personas ocupadas en actividades fruitivas, y que han controlado la mente y los sentidos con actos piadosos, pueden elevarse a los planetas celestiales. Los devotos puros que están siempre ocupados en el servicio del Señor Narayana, se elevan a los Vaikunthalokas. Sin embargo, mi Señor Krsna, a Tu Goloka Vrndavana-dhama es muy difícil llegar. Pese a ello, tanto Tú como ese sistema planetario supremo habéis descendido aquí, a la Tierra. Por desgracia, debido a mi estupidez, Te he molestado con mis fechorías. Por eso estoy tratando de satisfacerte con estas oraciones».
Sri Nilakantha confirma la existencia de Goloka Vrndavana-dhama citando la Ṛg-samhita (Ṛg Veda, 1.154.6):
ta vam vastuny usmasi gamadhyai
yatra gavo bhuri-srṅga ayasah
atraha tad urugayasya krsnah
paramam padam avabhati bhuri
«Deseamos ir a vuestras hermosas casas (de Radha y Krsna), cerca de las cuales pasean vacas de excelentes y largos cuernos. En esta Tierra, sin embargo, brilla claramente esa morada suprema Tuya que derrama júbilo sobre todos, ¡oh, Urugaya (Krsna, que recibe muchas alabanzas)!».