svāḿśa-vistāra — catur-vyūha, avatāra-gaṇa
vibhinnāḿśa jīva — tāńra śaktite gaṇana
sva-aṁśa-vistāra — la expansión de Sus formas personales; catur-vyūha — el grupo de cuatro formas; avatāra-gaṇa — las encarnaciones; vibhinna-aṁśa — Sus formas separadas; jīva — las entidades vivientes; tāṅra — Suya; śaktite — en la categoría de potencia; gaṇana — calcular.
SIGNIFICADO: Las expansiones personales reciben el nombre de visnu-tattvas, mientras que las expansiones separadas son jiva-tattvas. Las jivas, las entidades vivientes, son partes integrales de la Suprema Personalidad de Dios, pero aun así se las incluye entre Sus múltiples potencias. La explicación completa la da el Señor Krsna en la Bhagavad-gita (7.5):
apareyam itas tv anyam prakrtim viddhi me param
jiva-bhutam maha-baho yayedam dharyate jagat
«Además de esta naturaleza inferior, ¡oh, Arjuna, el de poderosos brazos!, hay otra energía Mía superior, que incluye a las entidades vivientes que están explotando los recursos de esta naturaleza material e inferior.»
Las entidades vivientes, aunque son partes integrales de Krsna, son prakrti, no purusa. A veces prakrti, una entidad viviente, trata de imitar las actividades del purusa. Debido a su escaso conocimiento, entidades vivientes condicionadas en el mundo material se proclaman Dios. De ese modo, son víctimas de la ilusión. En ninguna circunstancia la entidad viviente puede estar al nivel de un visnu-tattva, la Personalidad de Dios; por lo tanto, es ridículo que una entidad viviente diga que es Dios. Un espiritualista avanzado nunca lo aceptará. Esas declaraciones tienen por objeto engañar a gente necia. El movimiento para la conciencia de Krsna declara la guerra contra esas falsas encarnaciones. La propaganda falsa de esas personas que declaran ser Dios ha matado la conciencia de Dios en todo el mundo. Los miembros del movimiento para la conciencia de Krsna deben estar muy atentos y desafiar a esos sinvergüenzas que hoy en día están descarriando al mundo entero. Uno de esos bribones, llamado Paundraka, se presentó ante el Señor Krsna, y el Señor inmediatamente Le mató. Por supuesto, los que son sirvientes de Krsna no pueden matar a esos dioses de imitación, pero deben hacer todo lo posible por derrotarles mediante el testimonio directo de los sastras, el conocimiento auténtico que se recibe a través de la sucesión discipular.