deha-smṛti nāhi yāra, saḿsāra-kūpa kāhāń tāra,
tāhā haite nā cāhe uddhāra
viraha-samudra-jale, kāma-timińgile gile,
gopī-gaṇe neha' tāra pāra
deha-smṛti — el concepto corporal de la vida; nāhi — no; yāra — persona cuyo; saṁsāra-kūpa — pozo oculto de la vida material; kāhāṅ — dónde está; tāra — suyo; tāhā haite — de eso; nā — no; cāhe — quieren; uddhāra — liberación; viraha-samudra-jale — en el agua del océano de la separación; kāma-timiṅgile — el Cupido trascendental en la forma del pez timiṅgila; gile — tragarse; gopī-gaṇe — a las gopīs; neha’ — por favor, saca; tāra pāra — más allá de eso.
SIGNIFICADO: El concepto corporal de la vida lo crea el deseo de disfrute material. Eso se denomina vipada-smrti, que es lo contrario de la vida real. La entidad viviente es un sirviente eterno de Krsna, pero, cuando desea disfrutar del mundo material, no puede progresar en la vida espiritual. El progreso material nunca da la felicidad. Así lo dice también el Srimad-Bhagavatam (7.5.30): adanta-gobhir visatam tamisram punah punas carvita-carvananam. Los sentidos sin control nos pueden hacer progresar sólo hacia una situación cada vez más infernal. Podemos continuar masticando lo ya masticado; es decir, aceptar una y otra vez nacimientos y muertes. Las almas condicionadas utilizan la duración de la vida, desde que nacen hasta que mueren, sólo para ocuparse en esas mismas actividades ya tan habituales: comer, dormir, aparearse y defenderse. En las especies animales inferiores, encontramos las mismas actividades. Como son actividades que se repiten siempre, ocuparse en ellas es como masticar lo que ya se ha masticado. Si podemos abandonar los deseos de ocuparnos en esa vida material más que trillada y, en lugar de ello, volvernos conscientes de Krsna, nos liberaremos de las estrictas leyes de la naturaleza material. No es necesario que hagamos ningún esfuerzo por separado para liberarnos. Basta con que nos ocupemos en el servicio del Señor, y la liberación vendrá por sí sola. Como explica Srila Bilvamaṅgala Thakura: muktih svayam mukulitañjali sevate ’sman: «La liberación espera ante mí, con las manos juntas, la oportunidad de servirme».