āhuś ca te nalina-nābha padāravindaḿ
yogeśvarair hṛdi vicintyam agādha-bodhaiḥ
saḿsāra-kūpa-patitottaraṇāvalambaḿ
gehaḿ juṣām api manasy udiyāt sadā naḥ
āhuḥ — las gopīs dijeron; ca — y; te — Tus; nalina-nābha — ¡oh, Señor, cuyo ombligo es como una flor de loto!; pada-aravindam — pies de loto; yoga-īśvaraiḥ — por los grandes yogīs místicos; hṛdi — dentro del corazón; vicintyam — ser objeto de meditación; agādha-bodhaiḥ — que son filósofos muy eruditos; saṁsāra-kūpa — en el oscuro pozo de la existencia material; patita — de los caídos; uttaraṇa — para la liberación; avalambam — el único refugio; geham — en asuntos familiares; juṣām — de aquellos ocupados; api — aunque; manasi — en las mentes; udiyāt — que se manifiesten; sadā — siempre; naḥ — nuestras.
SIGNIFICADO: Ésta es una cita del Srimad-Bhagavatam (10.82.48). Las gopis nunca se sintieron atraídas por el karma-yoga, el jñana-yoga o el dhyana-yoga. Su único interés estaba en el bhakti-yoga. De no haberse visto obligadas, ellas nunca hubieran querido meditar en los pies de loto del Señor, ya que preferían tomar esos pies de loto del Señor y ponerlos sobre sus pechos. A veces se lamentaban que sus pechos fuesen tan duros, con el temor de que Krsna no estuviese demasiado satisfecho de poner en ellos Sus suaves pies de loto. Cuando los granos de arena de los campos de pastoreo de Vrndavana pinchaban aquellos pies de loto, las gopis sufrían mucho y se echaban a llorar. Las gopis querían tener a Krsna siempre en casa, y de ese modo, su mente estaba absorta en conciencia de Krsna. Esa conciencia de Krsna pura sólo puede surgir en Vrndavana. Así, Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó a revelar Su propia mente, que estaba saturada del éxtasis de las gopis.