nāma vinu kali-kāle nāhi āra dharma

sarva-mantra-sāra nāma, ei śāstra-marma

nÄma — el santo nombre; vinu — sin; kali-kÄle — en esta era de Kali; nÄhi — no hay ninguna; Ära — o una alternativa; dharma — principio religioso; sarva — todos; mantra — himnos; sÄra — esencia; nÄma — el santo nombre; ei — éste es; Å›Ästra — Escrituras reveladas; marma — contenido.


Texto

«“En esta era de Kali no hay más principio religioso que el de cantar el santo nombre, que es la esencia de todos los himnos védicos. Éste es el contenido de todas las Escrituras. â€

Significado

SIGNIFICADO: Los principios del sistema parampara se cumplían estrictamente en las eras anteriores –Satya-yuga, Treta-yuga y Dvapara-yuga–, pero en la era actual, Kali-yuga, la gente descuida la importancia de este sistema de srauta-parampara, es decir, recibir conocimiento a través de una sucesión discipular. En esta era, la gente dice con mucha facilidad que puede comprender lo que está más allá de su conocimiento limitado y de su percepción por medio de sus observaciones y experimentos supuestamente científicos, sin saber que la verdad real desciende hasta el hombre a través de autoridades. Esta actitud polémica está en contra de los principios védicos, y para el que la adopta es muy difícil comprender que el santo nombre de Krsna es igual al mismo Krsna. Puesto que Krsna y Su santo nombre son idénticos, el santo nombre es eternamente puro y más allá de toda contaminación. Es la Suprema Personalidad de Dios en forma de vibración trascendental. El santo nombre es completamente diferente del sonido material, como ha confirmado Narottama dasa Thakura: golokera prema-dhana, hari-nama-saṅkirtana: La vibración trascendental del hari-nama-saṅkirtana nos llega del mundo espiritual. De manera que, aunque los materialistas que son adictos al conocimiento experimental y al método supuestamente científico, no pueden poner su fe en el canto del maha-mantra Hare Krsna, es un hecho que, por tan sólo cantar el mantra Hare Krsna sin ofensas, es posible liberarse de todos los condicionamientos materiales sutiles y físicos. El mundo espiritual se llama Vaikuntha, que significa «sin ansiedad». En el mundo material todo está lleno de ansiedad (kuntha) mientras en el espiritual (vaikuntha) todo está libre de ansiedad. Por tanto, aquellos que están afligidos por combinaciones de ansiedades no pueden comprender el mantra Hare Krsna, que está libre de toda ansiedad. En la era actual, la vibración del maha-mantra Hare Krsna es el único proceso que tiene una posición trascendental, más allá de la contaminación material. Puesto que el santo nombre puede liberar al alma condicionada, se afirma aquí que es sarva-mantra-sara, la esencia de todos los himnos védicos.

Un nombre que representa un objeto en este mundo material puede estar sometido a discusiones y al conocimiento experimental, pero en el mundo absoluto, un nombre y su propietario, la fama y el famoso, son idénticos, e igualmente, las cualidades, pasatiempos y todo lo que pertenece al Absoluto son también absolutos. Aunque los mayavadis profesen el monismo, distinguen entre el santo nombre del Señor Supremo y el Señor mismo. Por esta ofensa de namaparadha, los mayavadis van cayendo gradualmente desde su elevada posición de brahma-jñana, como se confirma en el Srimad-Bhagavatam (Bhag. 10.2.32):

aruhya krcchrena param-padam-tatah
patanty adho ’nadrta-yusmad-aṅghrayah

Aunque mediante rigurosas austeridades se eleven a la ensalzada posición de brahma-jñana, caen de ella a causa de su imperfecto conocimiento de la Verdad Absoluta. Aunque declaran comprender el mantra védico sarvamkhalv idam brahma (Chandogya Up. 3.14.1) que significa («todo es Brahman»), son incapaces de entender que el santo nombre también es Brahman. Ahora bien, si cantan con regularidad el maha-mantra, pueden liberarse de su error. A no ser que uno se refugie apropiadamente en el santo nombre, no es posible evitar las ofensas al cantarlo.