anugrahāya bhaktānāḿ
mānuṣaḿ deham āśritaḥ
bhajate tādṛśīḥ krīḍā
yāḥ śrutvā tat-paro bhavet
anugrahÄya — para mostrar misericordia; bhaktÄnÄm — a los devotos; mÄnuá¹£am — similar a la forma humana; deham — cuerpo; ÄÅ›ritaḥ — aceptando; bhajate — Él disfruta; tÄdṛśīḥ — semejantes; krÄ«á¸Äḥ — pasatiempos; yÄḥ — los cuales; Å›rutvÄ â€” habiendo oÃdo; tat-paraḥ — completamente dedicados a Él; bhavet — hay que convertirse.
SIGNIFICADO: Este verso es del Srimad-Bhagavatam (10.33.36). La Suprema Personalidad de Dios tiene innumerables expansiones de Su forma trascendental, que existen eternamente en el mundo espiritual. Este mundo material no es más que un reflejo desvirtuado del mundo espiritual, en el que todo se manifiesta sin embriaguez. Allà todo está en su existencia original, libre del dominio del tiempo. El tiempo no puede deteriorar las condiciones del mundo espiritual ni interferir en ellas; allÃ, diversas manifestaciones de la Suprema Personalidad de Dios reciben la adoración de diversas entidades vivientes en sus posiciones espirituales naturales. En el mundo espiritual toda existencia es bondad sin adulteración. La bondad que se encuentra en el mundo material está contaminada por las modalidades de la pasión y de la ignorancia.
La afirmación de que la forma humana de vida es la más apropiada para el servicio devocional tiene su significación especial, porque sólo en esta forma de vida puede la entidad viviente revivir su relación eterna con la Suprema Personalidad de Dios. La forma humana se considera el estado más elevado en el ciclo de las especies de vida del mundo material. Si se aprovecha esta forma material, que es la más elevada, se puede recuperar la propia posición en el servicio devocional al Señor.
Las encarnaciones de la Suprema Personalidad de Dios aparecen en todas las especies de vida, aunque esto sea inconcebible para el cerebro humano. Los pasatiempos del Señor se diferencian según la capacidad de percepción de los diferentes tipos de cuerpo de las entidades vivientes. El Señor Supremo otorga la bendición más misericordiosa a la sociedad humana cuando aparece en Su forma humana. Es entonces cuando la humanidad obtiene la oportunidad de ocuparse en las diferentes clases de servicio eterno al Señor.
Una sensibilidad natural especial hacia las descripciones de un determinado pasatiempo de Dios indica la posición natural de la entidad viviente. Adoración, servidumbre, amistad, afecto paterno y amor conyugal son las cinco relaciones principales con Krsna. La más alta etapa de perfección de la relación conyugal, enriquecida por muchos sentimientos, da al devoto la máxima dulzura que se pueda saborear.
El Señor adviene en diferentes encarnaciones (como un pez, una tortuga, o un jabalÃ, como Parasurama, el Señor Rama, Buda, etc.) para corresponder a las diferentes percepciones de las entidades vivientes en diferentes etapas de evolución. La relación conyugal de afecto amoroso, llamada parakiya-rasa, es la inigualable perfección de amor exhibida por Sri Krsna y Sus devotos.
Cierta clase de supuestos devotos, conocidos como sahajiyas, tratan de imitar los pasatiempos del Señor, a pesar de no tener conocimiento alguno del afecto amoroso en Sus expansiones de potencia de placer. Su imitación superficial puede causar estragos en el camino del progreso de la relación espiritual con el Señor. El desenfreno sexual material no puede igualarse jamás con el amor espiritual, que está en la bondad pura. Las actividades de los sahajiyas rebajan al ser, y le hunden más y más en la contaminación material de los sentidos y de la mente. Los pasatiempos trascendentales de Krsna muestran la servidumbre eterna a Adhoksaja, el Señor Supremo, que está más allá de toda concepción de los sentidos materiales. Las almas condicionadas materialistas no comprenden los intercambios trascendentales de amor, pero les gusta entregarse a la complacencia de los sentidos en nombre del servicio devocional. Las actividades del Señor Supremo nunca podrán ser comprendidas por gente irresponsable que cree que los pasatiempos de Radha y Krsna son actividades ordinarias. La danza del rasa es dispuesta por la potencia interna de Krsna, yogamaya, y está más allá del alcance de la persona apegada materialmente. Tratando de denigrar la Realidad Trascendental con su perversidad, los sahajiyas interpretan erróneamente las afirmaciones tat-paratvena nirmalam y tat-paro bhavet. Al interpretar erróneamente tadrsih kridah, quieren entregarse a la vida sexual, con la excusa de imitar a Sri Krsna. Pero hay que comprender el alcance de las palabras por medio de la inteligencia de los gosvamis autorizados. Srila Narottama dasa Thakura, en sus oraciones a los Gosvamis, ha explicado su incapacidad para comprender estas relaciones espirituales:
rupa-raghunatha-pade ha-ibe akuti
kabe hama bujhaba se yugala-piriti
«Cuando tenga deseos de entender los escritos dejados por los Gosvamis, entonces seré capaz de comprender los amores trascendentales de Radha y Krsna». En otras palabras, a menos que sea educada por la sucesión discipular de los Gosvamis, el alma condicionada no puede comprender a Radha y Krsna. Las almas condicionadas son contrarias por naturaleza a comprender la existencia espiritual del Señor, y si tratan de conocer la naturaleza trascendental de los pasatiempos del Señor mientras están inmersas en el materialismo, pueden estar seguras de cometer los errores de los sahajiyas.