dharma chāḍi' rāge duńhe karaye milana
kabhu mile, kabhu nā mile, — daivera ghaṭana
dharma chÄá¸i’ — dejando las costumbres religiosas; rÄge — con amor; duá¹…he — ambos; karaye — hacer; milana — encontrándonos; kabhu — algunas veces; mile — se encuentran; kabhu — algunas veces; nÄ mile — no se encuentran; daivera — del destino; ghaá¹ana — el acontecimiento.
SIGNIFICADO: Las gopis salieron a reunirse con Krsna en medio de la noche, cuando oyeron el sonido de Su flauta. Srila Rupa Gosvami compuso, en relación con esto, un bonito verso (ver Adi 5.224) que describe al hermoso muchacho llamado Govinda, de pie, a la orilla del Yamuna, con la flauta en los labios, en el claro de luna. Aquellos que desean disfrutar de la vida en la forma materialista de sociedad, amistad y amor, no deben ir al Yamuna para ver la forma de Govinda. El sonido de la flauta de Sri Krsna es tan dulce que ha hecho que las gopis olvidaran sus relaciones con sus parientes y escaparan para ir a ver a Krsna en medio de la noche.
Al dejar el hogar de aquella manera, las gopis transgredieron las regulaciones védicas de la vida familiar. Esto indica que cuando los sentimientos naturales de amor por Krsna se manifiestan completamente, el devoto puede dejar de observar las reglas y regulaciones sociales convencionales. En el mundo material ocupamos lugares designados, pero el servicio devocional puro comienza cuando nos liberamos de toda designación. Cuando se despierta el amor por Krsna, se superan las designaciones.
La atracción espontánea de Sri Krsna por Sus más amadas partes integrales genera un entusiasmo que obliga a Sri Krsna y a las gopis a encontrarse. Para celebrar este entusiasmo trascendental, es necesario que haya un sentimiento de separación entre el amante y el amado. En la tribulación material, nadie desea el dolor de la separación. Pero en la forma trascendental, la misma separación, al ser absoluta por naturaleza, refuerza los lazos de amor, y hace más intenso el deseo de los amantes por encontrarse. El perÃodo de separación, evaluado desde el ángulo trascendental, es más satisfactorio que el encuentro en sà mismo, al que le falta el sentimiento intenso de espera, puesto que amado y amante están presentes.