āmiha nā jāni tāhā, nā jāne gopī-gaṇa
duńhāra rūpa-guṇe duńhāra nitya hare mana
Ämiha — Yo; nÄ jÄni — no sabré; tÄhÄ â€” que; nÄ jÄne — no sabrán; gopÄ«-gaṇa — las gopÄ«s; duá¹…hÄra — de las dos; rÅ«pa-guṇe — la belleza y cualidades; duá¹…hÄra — de las dos; nitya — siempre; hare — arrebatan; mana — las mentes.
SIGNIFICADO: En el cielo espiritual, Narayana rige en los planetas Vaikunthas. Sus devotos tienen los mismos rasgos que Él, y allà los intercambios de devoción tienen lugar al nivel de reverencia. Pero por encima de todos estos planetas Vaikunthas se encuentra Goloka, o Krsnaloka, donde la Personalidad de Dios original, Krsna, manifiesta totalmente Su potencia de placer en libres relaciones de amor. Puesto que los devotos del mundo material no conocen casi nada sobre estas relaciones, el Señor Se las quiere mostrar.
En Goloka Vrndavana existe un intercambio de amor llamado parakiya-rasa. Es algo parecido a la atracción que puede sentir una mujer casada por un hombre que no es su marido. En el mundo material, esta clase de relación es sumamente abominable, porque es un reflejo pervertido del parakiya-rasa del mundo espiritual, donde es la más elevada forma de relación amorosa. Estos sentimientos entre el devoto y el Señor se presentan por la influencia de yogamaya. La Bhagavad-gita afirma que los devotos del grado más elevado están bajo el cuidado de daiva-maya, o yogamaya. Mahatmanas tu mam partha daivim prakrtim asritah (Bg. 9.13). Aquellos que son realmente grandes almas (mahatmas) están totalmente absortos en el estado de conciencia de Krsna, siempre ocupados al servicio del Señor. Estos mahatmas están bajo el cuidado de daivi prakrti, o yoga-maya, que crea una situación en la que el devoto está preparado para transgredir todos los principios regulativos, sólo para amar a Krsna. Por naturaleza, al devoto no le gusta transgredir las leyes de reverencia a la Suprema Personalidad de Dios, pero bajo la influencia de yogamaya, está dispuesto a hacer cualquier cosa para amar mejor al Señor Supremo.
Aquellos que están bajo el hechizo de la energÃa material no pueden apreciar de ninguna manera la acción de yogamaya, porque al alma condicionada le será difÃcil comprender la reciprocidad pura entre el Señor y Su devoto. Pero al ejecutar el servicio devocional bajo los principios regulativos, se puede alcanzar un nivel muy elevado, y entonces comenzar a apreciar las relaciones de amor puro bajo la dirección de yogamaya.
En el sentimiento de amor espiritual provocado por la potencia yogamaya, lo mismo el Señor Sri Krsna que las doncellas de Vraja se olvidan de sà mismos en arrebato espiritual. Por la influencia de este olvido, la atractiva belleza de las gopis tiene una función importante en la satisfacción trascendental del Señor, que no tiene relación alguna con el sexo mundano. Como el amor espiritual por Dios está por encima de todo lo mundano, superficialmente parece que las gopis vulneran los códigos de la moralidad mundana. Esto confunde siempre a los moralistas mundanos. Por esto, yogamaya cubre al Señor y Sus pasatiempos a los ojos de la gente mundana, como se confirma en la Bhagavad-gita, donde el Señor dice que Se reserva el derecho de no exponerse a todos.
Por la acción de yogamaya es posible que el Señor y las gopis, en éxtasis de amor, a veces se encuentren y a veces se separen. Estas relaciones de amor trascendental del Señor son inimaginables para los empÃricos enfrascados en el aspecto impersonal de la Verdad Absoluta. Por esto, el Señor mismo aparece ante los mundanos para otorgarles la forma más elevada de comprensión espiritual, y también para saborear personalmente su esencia. El Señor es tan misericordioso, que desciende personalmente para llevar a las almas caÃdas a su hogar en el reino de Dios, donde los principios eróticos de Dios se saborean eternamente en su forma real, distinta del amor sexual pervertido, tan adorado y al que tanto se entregan las almas caÃdas en su condición enferma. La razón por la cual el Señor muestra el rasa-lila es esencialmente para inducir a todas las almas caÃdas a que abandonen su moralidad y religiosidad enfermas, y atraerlas al reino de Dios, para que gocen de la realidad. La persona que comprenda realmente lo que es el rasa-lila, odiará ciertamente entregarse a la vida sexual mundana. El alma con comprensión espiritual que escuche el rasa-lila del Señor a través de los canales adecuados llegará a la total abstinencia del placer sexual material.