ghare āilā prabhu bahu lañā dhana-jana

tattva-jñāne kailā śacīra duḥkha vimocana

ghare — hogar; āilā — regresó; prabhu — el Señor; bahu — muchos; lañā — llevando; dhana — riquezas; jana — seguidores; tattva-jñāne — mediante el conocimiento trascendental; kailā — hizo; śacīra — de Śacīmātā; duḥkha — la desdicha; vimocana — aliviando.


Texto

Cuando el Señor regresó al hogar, llevando consigo gran riqueza y muchos seguidores, habló a Sacidevi del conocimiento trascendental para aliviarla de la pena que sentía.

Significado

SIGNIFICADO: Se dice en la Bhagavad-gita (2.13):

dehino ’smin yatha dehe kaumaram yauvanam jara
tatha dehantara-praptir dhiras tatra na muhyati

«Del mismo modo que el alma encarnada pasa en este cuerpo continuamente de la infancia a la juventud y a la vejez, pasa también a otro cuerpo en el momento de la muerte. El alma con comprensión espiritual del ser no se confunde ante ese cambio». Versos como éste de la Bhagavad-gita o de cualquier otra Escritura védica son una valiosa enseñanza en el momento en que alguien deja este mundo. Al tratar de estas enseñanzas de la Bhagavad-gita o del Srimad-Bhagavatam, un hombre sensato, sin duda, puede comprender que el alma no muere nunca; pasa de un cuerpo a otro. Esto se llama la trasmigración del alma. El alma viene a este mundo material y crea relaciones corporales con un padre, una madre, hermanas, hermanos, una esposa y unos hijos, pero todas esas relaciones pertenecen al cuerpo, no al alma. Por tanto, como se dice en la Bhagavad-gita: dhiras tatra na muhyati: Aquel que es sensato no se altera por esos cambios fenoménicos del mundo material. Tales enseñanzas se llaman tattva-katha, la verdad real.