pāiyā mānuṣa janma, ye nā śune gaura-guṇa,
hena janma tāra vyartha haila
pāiyā amṛtadhunī, piye viṣa-garta-pāni,
janmiyā se kene nāhi maila
pāiyā mānuṣa janma — todo aquel que ha obtenido la forma corporal humana; ye — el cual; nā — no; śune — escucha; gaura-guṇa — las cualidades de Śrī Caitanya Mahāprabhu; hena janma — esa clase de nacimiento; tāra — su; vyartha haila — se vuelve inútil; pāiyā — obteniendo la oportunidad; amṛtadhunī — del río de néctar; piye — bebe; viṣa-garta-pāni — agua en un pozo envenenado de la felicidad material; janmiyā — naciendo como ser humano; se — él; kene — por qué; nāhi — no; maila — murió.
SIGNIFICADO: A este respecto, Srimat Prabodhananda Sarasvati ha compuesto los versos siguientes en su Caitanya-candramrta (37, 36, 34):
acaitanyam idam visvam yadi caitanyam isvaram
na viduh sarva-sastra-jña hy api bhramyanti te janah
«Este mundo material está sin conciencia de Krsna. Sri Caitanya Mahaprabhu es la conciencia de Krsna personificada. Por tanto, si un gran erudito o científico no comprende a Sri Caitanya Mahaprabhu, no hay duda de que está vagando inútilmente por este mundo».
prasarita-maha-prema-piyusa-rasa-sagare
caitanya-candre prakate yo dino dina eva sah
«Aquel que no aprovecha el néctar del servicio devocional que desborda durante la presencia del culto de Sri Caitanya Mahaprabhu, es ciertamente el más pobre de los pobres».
avatirne gaura-candre vistirne prema-sagare
suprakasita-ratnaughe yo dino dina eva sah
«El advenimiento de Sri Caitanya Mahaprabhu es exactamente igual a un océano de néctar que se expande. Aquel que no recoge las piedras preciosas de ese océano, es ciertamente el más pobre de los pobres».
Igualmente, el Srimad-Bhagavatam (2.3.19,20,23) afirma:
sva-vid-varahostra-kharaih
samstutah purusah pasuh
na yat-karna-pathopeto
jatu nama gadagrajah
bile batorukrama-vikraman ye
na srnvatah karna-pute narasya
jihvasati dardurikeva suta
na copagayaty urugaya-gathah
«Aquel que no está vinculado con la conciencia de Krsna, podrá ser una gran personalidad en la sociedad supuestamente humana, pero, en realidad, no es mejor que un gran animal. Esos grandes animales son alabados generalmente por otros animales como perros, cerdos, camellos y asnos. A aquel que no presta su recepción auditiva para oír hablar de la Suprema Personalidad de Dios debe considerársele con oídos idénticos a agujeros en un campo. Aunque tenga lengua, será como la de una rana, cuyo croar molesta sin necesidad, invitando a la serpiente de la muerte. De forma semejante, aquel que ni aprovecha el polvo de los pies de loto de los grandes devotos ni huele las hojas de tulasi ofrecidas a los pies de loto del Señor, debe ser considerado muerto, aunque parezca estar actuando».
Igualmente, el Srimad-Bhagavatam (10.1.4), declara:
nivrtta-tarsair upagiyamanad
bhavausadhac-chrotra-mano-’bhiramat
ka uttamasloka-gunanuvadat
puman virajyeta vina pasu-ghnat
«¿A quién, excepto al que mata animales o al que mata al alma, no le interesaría escuchar la glorificación de la Suprema Personalidad de Dios? Esa glorificación la disfrutan aquellos que están liberados de la contaminación de este mundo material».
Igualmente, en el verso 56 del Capítulo Vigésimo Tercero del Canto Tercero, el Bhagavatam dice: na tirtha-pada-sevayai jivann api mrto hi sah, «Aunque parezca que una persona vive, si no sirve a los pies de loto de grandes devotos, debe ser considerado un cuerpo muerto».