sa niścayena yoktavyo
yogo 'nirviṇṇa-cetasā
sańkalpa-prabhavān kāmāḿs
tyaktvā sarvān aśeṣataḥ
manasaivendriya-grāmaḿ
viniyamya samantataḥ
saḥ — ese; niÅ›cayena — con firme determinación; yoktavyaḥ — debe practicarse; yogaḥ — el sistema de yoga; anirviṇṇa-cetasÄ â€” sin desviación; saá¹…kalpa — especulaciones mentales; prabhavÄn — nacido de; kÄmÄn — deseos materiales; tyaktvÄ â€” abandonando; sarvÄn — todo; aÅ›eá¹£ataḥ — completamente; manasÄ â€” por medio de la mente; eva — ciertamente; indriya-grÄmam — el conjunto completo de los sentidos; viniyamya — regulando; samantataḥ — por todas partes.
El practicante de yoga debe ser determinado, y debe proseguir pacientemente con la práctica sin apartarse de ella. Uno debe estar seguro del éxito final y seguir esta senda con gran perseverancia, sin desanimarse si hay alguna demora en el logro del éxito. El éxito es seguro para el practicante estricto. En relación con el bhakti-yoga, Rupa Gosvami dice:
utsahan niscayad dhairyat tat-tat-karma-pravartanat
saá¹…ga-tyagat sato vrtteh sadbhir bhaktih prasidhyati
“Uno puede tener éxito en la ejecución del proceso de bhakti- yoga, si lo realiza con pleno entusiasmo, perseverancia y determinación, siguiendo los deberes prescritos en compañÃa de los devotos, y dedicándose por entero a actividades propias de la bondad†(Upadesamrta 3).
En lo que respecta a la determinación, uno debe seguir el ejemplo de la gorriona que perdió sus huevos con las olas del océano. Una vez, una gorriona puso sus huevos en la orilla del océano, y el gran océano se los llevó con sus olas. La gorriona se vio muy afectada y le pidió al océano que le regresara sus huevos. Pero el océano ni siquiera consideró su pedido. Asà que, la gorriona decidió secar el océano. Ella comenzó a sacar el agua con su pequeño pico, y todo el mundo se rió de ella por su ridÃcula determinación. La noticia de su acción se difundió, y finalmente llegó a oÃdos de Garuda, la gigantesca ave trasportadora del Señor Visnu. Garuda se compadeció de su hermanita ave, por lo cual fue a visitarla. Garuda se sintió muy complacido con la determinación de la pequeña gorriona, y prometió ayudarla. Asà pues, Garuda le pidió de inmediato al océano que le regresara los huevos, ya que si no, él mismo emprenderÃa el trabajo de la gorriona. El océano se asustó con eso y devolvió los huevos. De ese modo, la gorriona pudo ser feliz por la gracia de Garuda.
Asà mismo, la práctica del yoga, especialmente el bhakti-yoga con conciencia de Krsna, puede que parezca una cuestión muy difÃcil. Pero si alguien sigue los principios con gran determinación, es seguro que el Señor lo ayudará, pues “Dios ayuda a aquellos que se ayudanâ€.