śanaiḥ śanair uparamed
buddhyā dhṛti-gṛhītayā
ātma-saḿsthaḿ manaḥ kṛtvā
na kiñcid api cintayet
Å›anaiḥ — gradualmente; Å›anaiḥ — paso a paso; uparamet — uno debe contenerse; buddhyÄ â€” mediante la inteligencia; dhá¹›ti-gá¹›hÄ«tayÄ â€” llevado por la convicción; Ätma-saá¹stham — situado en la trascendencia; manaḥ — mente; ká¹›tvÄ â€” haciendo; na — nada; kiñcit — ninguna otra cosa; api — siquiera; cintayet — debe pensar en.
Mediante la debida convicción e inteligencia, uno debe cesar gradualmente las actividades de los sentidos. Eso se denomina pratyahara. La mente, al ser controlada por la convicción, la meditación y el cese de las actividades de los sentidos, debe ponerse en trance, o samadhi. En ese momento deja de haber cualquier peligro de quedar envuelto en el concepto material de la vida. En otras palabras, aunque mientras exista el cuerpo material uno estará relacionado con la materia, no se debe pensar en la complacencia de los sentidos. Uno no debe pensar en ningún placer aparte del placer del Ser Supremo. Ese estado se alcanza fácilmente mediante la práctica directa del proceso de conciencia de Krsna.