शà¥à¤šà¥Œ देशे पà¥à¤°à¤¤à¤¿à¤·à¥à¤ à¤¾à¤ªà¥à¤¯ सà¥à¤¥à¤¿à¤°à¤®à¤¾à¤¸à¤¨à¤®à¤¾à¤¤à¥à¤®à¤¨à¤ƒ ।
नातà¥à¤¯à¥à¤šà¥à¤›à¥à¤°à¤¿à¤¤à¤‚ नातिनीचं चैलाजिनकà¥à¤¶à¥‹à¤¤à¥à¤¤à¤°à¤®à¥ ॥११॥
ततà¥à¤°à¥ˆà¤•ागà¥à¤°à¤‚ मनः कृतà¥à¤µà¤¾ यतचितà¥à¤¤à¥‡à¤¨à¥à¤¦à¥à¤°à¤¿à¤¯à¤•à¥à¤°à¤¿à¤¯à¤ƒ ।
उपविशà¥à¤¯à¤¾à¤¸à¤¨à¥‡ यà¥à¤žà¥à¤œà¥à¤¯à¤¾à¤¦à¥à¤¯à¥‹à¤—मातà¥à¤®à¤µà¤¿à¤¶à¥à¤¦à¥à¤§à¤¯à¥‡ ॥१२॥

śucau deśe pratiṣṭhāpya

sthiram āsanam ātmanaḥ

nāty-ucchritaḿ nāti-nīcaḿ

cailājina-kuśottaram

tatraikāgraḿ manaḥ kṛtvā

yata-cittendriya-kriyaḥ

upaviśyāsane yuñjyād

yogam ātma-viśuddhaye

Å›ucau — santificada; deÅ›e — en una tierra; pratiṣṭhÄpya — colocando; sthiram — firme; Äsanam — asiento; Ätmanaḥ — su propio; na — no; ati — demasiado; ucchritam — alto; na — ni; ati — demasiado; nÄ«cam — bajo; caila-ajina — de tela suave y piel de venado; kuÅ›a — y hierba kuÅ›a; uttaram — cubriendo; tatra — luego; eka-agram — con atención única; manaḥ — mente; ká¹›tvÄ â€” haciendo; yata-citta — controlando la mente; indriya — los sentidos; kriyaḥ — y las actividades; upaviÅ›ya — sentándose; Äsane — en el asiento; yuñjyÄt — debe ejecutar; yogam — práctica del yoga; Ätma — corazón; viÅ›uddhaye — para aclarar.


Texto

Para practicar yoga, uno debe irse a un lugar apartado, poner hierba kusa en el suelo, y luego cubrirla con una piel de venado y una tela suave. El asiento no debe ser ni demasiado alto ni demasiado bajo, y debe encontrarse en un lugar sagrado. El yogi debe entonces sentarse en él muy firmemente y practicar yoga, para purificar el corazón mediante el control de la mente, de los sentidos y de las actividades, y fijando la mente en un punto.

Significado

Cuando se habla de “lugar sagradoâ€, ello se refiere a lugares de peregrinaje. En la India, todos los yogis —los trascendentalistas o los devotos— se van de la casa a residir en lugares sagrados tales como Prayaga, Mathura, Vrndavana, Hrsikesa y Hardwar, para practicar yoga a solas en los lugares por donde pasan ríos sagrados tales como el Yamuna y el Ganges. Pero a menudo no es posible hacer eso, especialmente en el caso de los occidentales. Las llamadas sociedades de yoga de las grandes ciudades puede que sean un éxito en cuanto a obtener beneficios materiales, pero no son en absoluto adecuadas para la verdadera práctica del yoga. Aquel que no es autocontrolado y cuya mente no está libre de perturbaciones, no puede practicar la meditación. Por lo tanto, en el Brhan-naradiya Purana se dice que, en el Kali-yuga (la presente yuga, o era), cuando la generalidad de la gente tiene una vida corta, es lenta para la comprensión espiritual y siempre está perturbada por diversas ansiedades, el mejor medio para lograr la iluminación espiritual lo constituye el canto del santo nombre del Señor.

harer nama harer nama harer namaiva kevalam
kalau nasty eva nasty eva nasty eva gatir anyatha

“En esta era de riña e hipocresía, la única manera de liberarse la constituye el canto del santo nombre del Señor. No hay otra manera. No hay otra manera. No hay otra maneraâ€.