yogī yuñjīta satatam
ātmānaḿ rahasi sthitaḥ
ekākī yata-cittātmā
nirāśīr aparigrahaḥ
yogÄ« — un trascendentalista; yuñjÄ«ta — se debe concentrar en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa; satatam — constantemente; ÄtmÄnam — él mismo (con el cuerpo, la mente y el yo); rahasi — en un lugar apartado; sthitaḥ — situándose asÃ; ekÄkÄ« — a solas; yata-citta-ÄtmÄ â€” de mente cuidadosa siempre; nirÄśīḥ — sin que nada más lo atraiga; aparigrahaḥ — libre del sentimiento de posesión.
A Krsna se lo comprende en diferentes grados como Brahman, Paramatma y la Suprema Personalidad de Dios. Conciencia de Krsna significa, de un modo conciso, estar dedicado siempre al amoroso servicio trascendental del Señor. Pero aquellos que están apegados al Brahman impersonal o a la Superalma localizada, también están conscientes de Krsna parcialmente, porque el Brahman impersonal es el rayo espiritual de Krsna, y la Superalma es la expansión parcial omnipresente de Krsna. Asà pues, el impersonalista y el meditador también están conscientes de Krsna indirectamente. La persona que está consciente de Krsna directamente es el trascendentalista más elevado de todos, porque ese devoto sabe de lo que se trata el Brahman y el Paramatma. Su conocimiento de la Verdad Absoluta es perfecto, mientras que el impersonalista y el yogi meditativo están conscientes de Krsna de una manera imperfecta.
Sin embargo, a todos ellos se les instruye aquà que permanezcan dedicados constantemente a sus ocupaciones especÃficas, de modo que, tarde o temprano, puedan lograr la máxima perfección. Lo primero que tiene que hacer un trascendentalista es mantener la mente dirigida siempre hacia Krsna. Uno debe pensar en Krsna siempre, y no olvidarlo ni siquiera por un momento. El acto de concentrar la mente en el Supremo se denomina samadhi, o trance. Para poder concentrar la mente hay que permanecer siempre en reclusión, y evitar el ser perturbado por objetos externos. Uno debe tener sumo cuidado y aceptar las condiciones favorables y rechazar las condiciones desfavorables que afecten su comprensión. Y, con una determinación absoluta, no se deben anhelar cosas materiales innecesarias que lo enreden a uno con sentimientos de posesión.
Todas estas perfecciones y precauciones se ejecutan a la perfección cuando uno se halla directamente en estado de conciencia de Krsna, porque conciencia de Krsna directa significa abnegación, en virtud de lo cual hay muy pocas posibilidades de que aparezca el espÃritu de posesión material. Srila Rupa Gosvami caracteriza el estado de conciencia de Krsna de la siguiente manera:
anasaktasya visayan yatharham upayuñjatah
nirbandhah krsna-sambandhe yuktam vairagyam ucyate
prapañcikataya buddhya hari-sambandhi-vastunah
mumuksubhih parityago vairagyam phalgu kathyate
“Cuando uno no está apegado a nada, pero, al mismo tiempo, acepta todo en relación con Krsna, uno se halla debidamente situado por encima del espÃritu de posesión. En cambio, aquel que rechaza todo sin conocimiento de la relación que lo rechazado tiene con Krsna, no está igual de completo en su renuncia†(Brs. 1.2.255–256).
Una persona consciente de Krsna sabe bien que todo le pertenece a Krsna, y, en consecuencia, siempre está libre de los sentimientos de posesión personal. En virtud de eso, ella no anhela nada para su propio beneficio personal. Ella sabe aceptar las cosas que van en favor del cultivo de conciencia de Krsna, y rechazar aquellas que son desfavorables para el cultivo de conciencia de Krsna. Ella siempre está apartada de las cosas materiales, porque siempre es trascendental, y siempre está sola, pues no tiene nada que ver con las personas que no se encuentran en estado de conciencia de Krsna. Por lo tanto, la persona en estado de conciencia de Krsna es el yogi perfecto.