na prahṛṣyet priyaḿ prāpya
nodvijet prāpya cāpriyam
sthira-buddhir asammūḍho
brahma-vid brahmaṇi sthitaḥ
na — nunca; prahṛṣyet — regocija; priyam — lo agradable; prāpya — al conseguir; na — no; udvijet — se agita; prāpya — al obtener; ca — también; apriyam — lo desagradable; sthira-buddhiḥ — inteligente en relación con el ser; asammūdhaḥ — que no se confunde; brahma-vit — aquel que conoce al Supremo perfectamente; brahmaṇi — en la trascendencia; sthitaḥ — situado.
Aquí se dan las características de la persona autorrealizada. La primera característica es que no se deja engañar por el falso proceso de identificar el cuerpo con su verdadero ser. Ella sabe perfectamente bien que no es este cuerpo, sino una porción fragmentaria de la Suprema Personalidad de Dios. Así pues, ella no se alegra al conseguir algo, ni se lamenta al perder algo que esté relacionado con este cuerpo. Esa estabilidad de la mente se denomina sthira-buddhi, o inteligencia en relación con el ser. Luego esa persona nunca se confunde y comete el error de tomar el cuerpo burdo por el alma, ni considera que el cuerpo es permanente, descuidando por ello la existencia del alma. Este conocimiento la eleva a la posición de conocer la ciencia completa de la Verdad Absoluta, es decir, Brahman, Paramatma y Bhagavan. Así pues, ella conoce perfectamente bien su posición constitucional, sin tratar falsamente de volverse uno con el Supremo en todos los aspectos. Eso se denomina comprensión Brahman, o autorrealización. Esa clase de conciencia estable se denomina conciencia de Krsna.