jñānena tu tad ajñānaḿ
yeṣāḿ nāśitam ātmanaḥ
teṣām āditya-vaj jñānaḿ
prakāśayati tat param
jñÄnena — mediante el conocimiento; tu — pero; tat — eso; ajñÄnam — nesciencia; yeá¹£Äm — cuya; nÄÅ›itam — es destruida; Ätmanaḥ — de la entidad viviente; teá¹£Äm — de ellos; Äditya-vat — como el sol naciente; jñÄnam — conocimiento; prakÄÅ›ayati — revela; tat param — conciencia de Kṛṣṇa.
Aquellos que han olvidado a Krsna, sin duda que han de estar confundidos, pero aquellos que tienen conciencia de Krsna no lo están en absoluto. En el Bhagavad-gita se declara: sarvam jñana-plavena, jñanagnih sarva-karmani y na hi jñanena sadrsam. El conocimiento es algo que siempre se tiene en alta estima. Y, ¿qué conocimiento es ése? El conocimiento perfecto se obtiene cuando uno se entrega a Krsna, tal como se dice en el CapÃtulo Siete, verso 19: bahunam janmanam ante jñanavan mam prapadyate. Después de pasar por muchÃsimos nacimientos, cuando alguien que posee conocimiento perfecto se entrega a Krsna, o cuando alguien llega al estado de conciencia de Krsna, entonces todo se le revela, tal como el Sol revela todo durante el dÃa. La entidad viviente se confunde de muchÃsimas maneras. Por ejemplo, cuando sin ningún miramiento cree ser Dios, de hecho cae en la última trampa de la nesciencia. Si la entidad viviente es Dios, entonces ¿cómo puede confundirla la nesciencia? ¿Acaso a Dios lo confunde la nesciencia? Si asà fuera, la nesciencia, o Satanás, serÃa más grande que Dios. El verdadero conocimiento se puede obtener de una persona que posea perfecta conciencia de Krsna. Por consiguiente, uno tiene que buscar a ese maestro espiritual genuino, y, bajo sus órdenes, aprender lo que es el proceso de conciencia de Krsna, pues dicho proceso disipará sin duda toda la nesciencia, tal como el Sol disipa la oscuridad. Aunque una persona tenga pleno conocimiento de que no es este cuerpo sino que es trascendental al cuerpo, aun asà puede que no sea capaz de discriminar entre el alma y la Superalma. Sin embargo, ella puede saber todo bien, si se preocupa por refugiarse en el maestro espiritual consciente de Krsna, quien es perfecto y genuino. Uno puede conocer a Dios y la relación que uno tiene con Dios, únicamente cuando se encuentra de hecho con un representante de Dios. Un representante de Dios nunca dice ser Dios, aunque a él se le ofrece todo el respeto que de ordinario se le ofrece a Dios, porque tiene conocimiento de Dios. Uno tiene que saber cuál es la diferencia que hay entre Dios y la entidad viviente. El Señor Sri Krsna declaró, por eso, en el Segundo CapÃtulo (2.12), que cada ser viviente es un individuo y que el Señor también es un individuo. Todos ellos fueron individuos en el pasado, son individuos en el presente, y seguirán siendo individuos en el futuro, incluso después de la liberación. De noche vemos que todo es uno en la oscuridad; pero de dÃa, cuando el Sol está en el firmamento, vemos todo en su verdadera identidad. En la vida espiritual, la identidad con individualidad es verdadero conocimiento.