yathaidhāḿsi samiddho 'gnir
bhasma-sāt kurute 'rjuna
jñānāgniḥ sarva-karmāṇi
bhasma-sāt kurute tathā
yathÄ â€” tal como; edhÄá¹si — leña; samiddhaḥ — ardiente; agniḥ — fuego; bhasma-sÄt — a cenizas; kurute — reduce; arjuna — ¡oh, Arjuna!; jñÄna-agniḥ — el fuego del conocimiento; sarva-karmÄṇi — todas las reacciones a las actividades materiales; bhasma-sÄt — a cenizas; kurute — reduce; tathÄ â€” de manera similar.
El conocimiento perfecto acerca del ser y el Superser y de la relación que hay entre ellos, se dice aquà que se asemeja al fuego. Este fuego no sólo quema todas las reacciones de las actividades impÃas, sino también todas las reacciones de las actividades piadosas, reduciéndolas a cenizas. Hay muchas etapas de reacción: reacción en formación, reacción en estado de fructificación, reacción ya obtenida y reacción a priori. Pero el conocimiento acerca de la posición constitucional de la entidad viviente reduce todo a cenizas. Cuando uno tiene conocimiento completo, todas las reacciones, tanto a priori como a posteriori, quedan consumidas. En los Vedas (Brhad-aranyaka Up. 4.4.22) se declara: ubhe uhaivaisa ete taraty amrtah sadhv-asadhuni, “Uno supera tanto las acciones piadosas del trabajo como las impÃasâ€.