na hi jñānena sadṛśaḿ
pavitram iha vidyate
tat svayaḿ yoga-saḿsiddhaḥ
kālenātmani vindati
na — nada; hi — ciertamente; jñÄnena — con conocimiento; sadṛśam — en comparación; pavitram — santificado; iha — en este mundo; vidyate — existe; tat — eso; svayam — él mismo; yoga — con devoción; saá¹siddhaḥ — aquel que es maduro; kÄlena — en el transcurso del tiempo; Ätmani — en sà mismo; vindati — disfruta.
Cuando hablamos de conocimiento trascendental, lo hacemos en términos de la comprensión espiritual. Siendo esto asÃ, no hay nada tan sublime y puro como el conocimiento trascendental. La ignorancia es la causa de nuestro cautiverio, y el conocimiento es la causa de nuestra liberación. Este conocimiento es el fruto maduro del servicio devocional, y cuando uno se sitúa en el estado de conocimiento trascendental, no tiene que buscar la paz en ninguna otra parte, pues disfruta de paz interna. En otras palabras, este conocimiento y la paz culminan en el estado de conciencia de Krsna. Ésa es la última palabra del Bhagavad-gita.